Mercosur
Distancia se agranda entre Brasil y Argentina
Argentina y Brasil, alguna vez pioneros del libre comercio en Sudamérica, se están alejando uno del otro, una distancia que deja a los argentinos con mucho más para perder.
El nivel de conflicto entre las dos economías más grandes de Sudamérica se incrementa en las áreas de comercio e integración, algo que podría dañar a Argentina en un momento en que debería estar beneficiándose de un fuerte rebote económico en Brasil, su mayor socio comercial.
Brasil, liderado por un izquierdista moderado que ha convertido al país en un modelo de estabilidad, está buscando un mayor papel en el escenario mundial, mientras que Argentina, con una presidenta más aislacionista y con un estilo de confrontación, continúa sufriendo las consecuencias de su cesación de pagos de la deuda en 2001/2002.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se verán el martes en Montevideo en el marco de una cumbre regular de miembros del bloque de comercio Mercosur, pero no se espera que resuelvan recientes disputas comerciales.
"Sus agendas políticas y económicas son simplemente muy diferentes ahora que cuando se formó el Mercosur", dijo Riordan Roett, director del programa de América Latina en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de Johns Hopkins en Washington.
Los mercados globales permanecen cerrados para Argentina porque no ha llegado aún a un acuerdo con todos sus acreedores de su deuda impaga, y tampoco permitió que el Fondo Monetario Internacional haga revisiones económicas con regularidad.
"Mientras que Brasil está tratando de consolidar su posición en el plano internacional entre los principales jugadores del mundo, Argentina sigue distanciada de acreedores, el FMI y sus propios agricultores", dijo el analista.
Vecinos con tensión
Los orígenes del Mercosur datan a la década de 1980 cuando Brasil y Argentina buscaron la integración del comercio regional y hasta propusieron una moneda regional denominada "el Gaucho".
Fundado en 1991, el Mercosur, integrado por los miembros plenos Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, ha tenido conflictos internos sobre políticas de comercio, principalmente entre sus dos mayores miembros.
Una disputa reciente respecto de licencias de comercio casi frena el flujo de frutas y granos entre Brasil y Argentina, y los dos presidentes no pudieron resolver el conflicto en una reunión el mes pasado en Brasil.
Camiones fueron detenidos en la frontera, mientras ambos países dificultaban la importación de ciertos productos, en un conflicto que costó a un sector de productores de frutas aproximadamente 300.000 dólares diarios, de acuerdo con estimaciones de la industria.
La cumbre del Mercosur podría hasta separar aún más a los dos líderes del bloque, Argentina y Brasil.
Argentina quiere traer a Venezuela y a su presidente izquierdista Hugo Chávez al Mercosur, mientras que la propuesta ha sido retrasada en el Congreso brasileño como también en Paraguay. Se espera que Chávez esté presente en la reunión de Montevideo.
"El problema comercial está pasando a ser diplomático. La relación entre Argentina y Brasil se ha deslizado a un terreno de mucha conflictividad", dijo Jorge Todesca, ex viceministro de Economía de Argentina en el 2002 y ahora consultor en Finsoport en Buenos Aires.
"El Mercosur está en terapia intensiva. A Chile no le interesa estar en él, Uruguay ha querido alejarse, y el que quiere entrar, Venezuela, es mejor que no esté. Es un tema que o se resuelve en el próximo ciclo político de Argentina o se diluye", agregó.
Alguna vez en iguales condiciones con Argentina, Brasil subió en la escalera económica mundial. Su principal socio comercial hoy es China y ha buscado de forma dinámica un mayor comercio con Asia, Africa y Rusia.
Mientras tanto en Argentina, la administración de Fernández estuvo marcada por conflictos con agricultores por impuestos de exportación y la adopción de medidas proteccionistas ubicaron al país en una posición de confrontación con otros países del Mercosur como Uruguay.
Analistas senior en Moody's dijeron el mes pasado en Buenos Aires que la falta de estabilidad política es uno de las principales factores que pesan sobre la calificación de la deuda de Argentina.
El comercio entre los dos países cayó casi un 32 por ciento hasta los 16.200 millones de dólares en los primeros nueve meses del año, en comparación con el mismo período del 2008.
La economía brasileña está rebotando rápidamente de la recesión global y la demanda de autos y autopartes es una fuente de gran apoyo para la industria de Argentina.
Pero analistas dicen que existe el riesgo de que las restricciones argentinas al comercio podrían frenar al país de aprovechar la demanda brasileña.
"Cada disputa entre Brasil y Argentina siempre comienza mal y puede terminar feo", dijo Marcos Azambuja, un ex embajador de Brasil en Argentina entre 1992 y 1997 y ahora vicepresidente del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales (CEBRI) basado en Río de Janeiro.
"Pero al final, los dos países siempre llegan a un compromiso. Ni Argentina ni Brasil pueden darse el lujo de estar seriamente distanciados el uno del otro", agregó.
(Publicado por Reuters, 8 diciembre 2009)
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