Arbitraje
Empresa Manageneración S.A. demandó al Estado de Ecuador
La empresa privada construyó dos centrales eléctricas que fueron revertidas al Estado 16 meses después de entrar a operar. La firma exige indemnización.
Las minicentrales hidroeléctricas Poza Honda y La Esperanza entregaron energía solo 16 meses antes de que pasaran este miércoles a manos del Estado, vía Decreto.
Estas centrales fueron construidas por Manageneración (cuyo accionista es La Fabril) y aprovechan el agua de dos represas construidas por el Estado en Manabí.
La decisión de que su operación pase al Estado es solo un capítulo más dentro del conflicto entre el Gobierno y la compañía, el cual empezó a finales de 2008.
En ese entonces, el Ministerio del Ambiente retiró a Manageneración su licencia ambiental, tras denuncias de contaminación hechas por pobladores. La empresa aseguró que estos cuestionamientos fueron desvirtuados, “pero hasta la fecha, y sin explicación alguna, no se ha restituido la licencia”.
El conflicto se agravó cuando el ente regulador del sector eléctrico (Conelec) suspendió la operación de la firma en mayo pasado por falta de la licencia ambiental.
Manageneración demandó al Estado por USD 42 millones en un centro de arbitraje de Manabí. De ese valor, 18 millones corresponden a inversiones, otros 18 millones por lucro cesante del contrato que rige por 50 años y USD 6 millones más por mantenimiento de las represas.
El Decreto firmado por el Presidente el miércoles, en su artículo 3, dispuso “la requisición de todos los bienes, muebles e inmuebles de la empresa”. A Manageneración le preocupa el alcance de este artículo “porque los bienes son de una empresa privada que construyó las plantas luego de pasar por un largo proceso, que incluyó una licitación”, dijo Víctor Loaiza, presidente de la firma.
El analista Leonardo Sempértegui Vallejo cree que la acción del Régimen es cuestionable, pues la declaratoria de emergencia tiene un uso limitado según la Constitución, pero en este Gobierno se ha vuelto una práctica común.
La Senagua explicó ayer que el Decreto no es para revertir la concesión de Manageneración, sino que se dictó ante el riesgo de desbordamiento de una de las represas.
“Manageneración taponó el sifón de fondo para hacer la planta eléctrica. Ello impide una evacuación de emergencia del agua durante el fenómeno de El Niño que se espera en los próximos meses”.
Loaiza responde: “Esa parte que dicen que fue taponada la construyó Odebrecht, contratada por CRM (ente estatal a cargo del manejo hídrico), no nosotros”.
La Senagua aclaró que la decisión adoptada con Manageneración es un caso aislado y era urgente, pues no se podía esperar a que termine el arbitraje.
Pero para Sempértegui, el Decreto afecta al contrato y complica el arbitraje al disponer la requisición de los bienes de la firma.
"Los contratos no se deshacen por voluntad de una de las partes, sino por voluntad de las dos partes o de un juez". Cree que se podía buscar un acuerdo emergente hasta que termine el arbitraje.
Para leer el Decreto presione aquí
(Publicado por El Comercio – Ecuador, 2 octubre 2009)
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