Biocombustible
Panamá invertirá US$16 millones en plan de biocombustible y Brasil apoya con asesoramiento
El Estado invertirá 16 millones de dólares en el próximo quinquenio para activar la generación de biodiésel y etanol en el país.
La inversión, al mando del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), se ha dividido en dos partes: 6 millones de dólares se utilizarían para la instalación de una planta de elaboración de biodiésel, mientras que los otros 10 millones de dólares se destinarían a la construcción de una fábrica de etanol.
Este proyecto incluye la activación de una planta de biodiésel que fue donada durante los últimos meses de gestión del presidente Martín Torrijos.
La planta que hoy está en manos del Estado panameño fue donada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a través del Gobierno colombiano.
Víctor Pérez, ministro de Desarrollo Agropecuario, informó que ejecutarán un proyecto que desde la administración pasada se encontraba en pausa.
La factoría ya existente, cuyo valor está cercano al millón de dólares, fue ensamblada por la estatal Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria.
Se requerirá construir la infraestructura donde se ubicará la planta, cuyo costo rondaría los 600 mil dólares.
Aunque aún no se ha definido el lugar en donde se instalará la infraestructura, Pérez está considerando las provincias centrales, por la cercanía que existiría con los productores.
Una vez instalada la planta, el destino de lo que allí se elabore será para el abastecimiento de tractores, bombas de riego, entre otros vehículos de uso agrícola con motores diésel.
“Lograríamos abastecer unos 800 vehículos por hora, lo que representa un ahorro diario de 5 mil dólares en beneficio de los pequeños productores del interior del país”, dijo Pérez.
Capacidad instalada
La planta donada por el BID tiene capacidad para procesar 10 mil litros diarios de biodiésel, que sería el equivalente a 2 mil 500 galones de diésel.
En tanto, para la producción del biocombustible se utilizará la Jatropha Curcas mejor conocida como “coquillo”, una semilla que puede sustituir 100% al diésel.
Contrario a lo que pretenden impulsar las autoridades del Mida, un estudio elaborado en 2006 por la firma Intracorp reveló que el rendimiento de aceite de la Jatropha Curcas no puede otorgar un beneficio positivo que permita costear la paga de los trabajadores para el caso de Panamá, pues solo resulta viable en países donde la mano de obra es muy barata como en el caso de India, Egipto y Nicaragua, entre otros.
Así, indican que el biodiésel de “coquillo” aunque ha demostrado ser exitoso en otras latitudes, resulta económicamente inviable para el país.
Intracorp reveló que Panamá no cuenta con la capacidad agrícola suficiente para la producción de biocombustible y que el nivel de competitividad respecto a los países en la región es muy bajo.
El economista Adolfo Quinterio no visualiza rentabilidad en el proyecto.
A su juicio, tendría más impacto en la reducción del costo del combustible la instalación de una refinería de petróleo.
Pese a ello, las autoridades del Mida, contemplan la millonaria inversión.
Ayuda empresarial
La empresa Embrapa instalará en Panamá una sede de investigaciones regional. Esto ayudaría al país en su programa de biocombustible.
Las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) mantienen conversaciones con el Gobierno de Brasil para copiar el mecanismo de producción de etanol en el país.
Hermann Gnaegi, director de Cooperación Internacional del Mida, manifestó que Embrapa, una de las empresas de investigación más grandes del gigante del sur, próximamente instalará su sede regional en Panamá.
Esto, según el funcionario, impulsará los estudios de factibilidad necesarios para los proyecto.
Por el momento tienen contemplado la instalación de plantas comercializadoras de panela con un doble fin: las que no se vendan serán transformadas para la elaboración de etanol.
El procesamiento del coquillo para biodiésel también tiene un segundo propósito.
Al final del ciclo productivo, el coquillo suelta una pasta equivalente a la torta de soja, insumo que se emplea para la alimentación del ganado vacuno y que por lo general suele importarse.
Con la planta en Panamá se evitaría la compra del producto en el extranjero.
Expectativas
La producción de biocombustible es una iniciativa que se ha manejado como papa caliente.
Ante el planteamiento, Gnaegi manifestó que el biocumbustible se ha quedado a medio camino por la presión que ejercen las grandes empresas petroleras.
Con cautela, pretenden avanzar sobre este tema, pues según el funcionario no quieren que el país afronte las mismas consecuencias que Estados Unidos, en donde se volcaron a la producción de etanol a base de maíz, creando un desbalance en la cadena.
De acuerdo con Gnaegi, hay suficiente tierra para hacerle frente al programa
(Publicado por La Prensa – Panamá, 17 agosto 2009)
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