Nacionalización
Venezuela seguirá estatizando petroleras: Chávez
Venezuela continuará tomando el control de empresas vinculadas al sector energético, dijo el viernes el presidente Hugo Chávez, quien también abrió la puerta a más nacionalizaciones en la banca en el futuro, pese a la complicada situación económica del país sudamericano.
Inmerso en su campaña por convertir a la nación socia de la OPEP en un Estado socialista, el mandatario ha nacionalizado este año miles de hectáreas de tierras en manos privadas, varias firmas procesadoras de alimentos y decenas de empresas que prestan servicios a la industria petrolera.
Chávez, de visita oficial en Argentina, cerró recientemente la estatización de la siderúrgica Sidor -que era controlada por el grupo Ternium- y la semana próxima espera sellar un pacto con el grupo financiero español Santander para comprarle su unidad en Venezuela.
Consultado por la prensa sobre si su Gobierno tiene en carpeta la estatización de más empresas del sector petrolero, el presidente venezolano respondió con un contundente: "Yes, yes", durante una conferencia de prensa conjunta con su par argentina, Cristina Fernández.
"Porque nosotros estamos decididos a recuperar la plena soberanía petrolera y resulta que en Venezuela privatizaron casi todo", agregó Chávez, vestido con traje negro y corbata roja, color con el que identifica su "revolución socialista".
Además, el mandatario abrió las puertas a más nacionalizaciones bancarias en el futuro.
"¿Si tenemos previsto nacionalizar otros bancos? No, por ahora", dijo, luego de evitar dar detalles sobre la operación para comprar Banco de Venezuela, filial del Grupo Santander.
Chávez utilizó esa misma expresión tras liderar un fallido golpe de Estado en 1992 admitiendo que, "por ahora", su movimiento revolucionario había fracasado, para llegar al poder siete años después por la vía electoral.
También empleó esa frase al asumir "por ahora" su primera derrota electoral en el 2007, cuando una radical reforma a la carta magna fue rechazada en referendo. El pasado mes de febrero, el mandatario ganó una consulta popular para enmendar la Constitución y suprimir los límites a la reelección.
El militar retirado, que afirma liderar una revolución socialista en favor de los pobres, mandó esta semana soldados para asumir el control de unas 60 firmas que prestan servicios a la industria petrolera, incluyendo dos proyectos de gas de la estadounidense Williams.
En el 2007, Chávez nacionalizó cuatro proyectos de crudo pesado en la Faja del Orinoco, movimiento que se saldó con la salida del país de las gigantes estadounidenses ConocoPhillips y ExxonMobil, que interpusieron demandas de arbitraje buscando una mayor compensación por sus activos.
Pese a la drástica caída de los ingresos petroleros por el desplome en el valor del crudo desde sus máximos de mediados del año pasado, el presidente venezolano ha prometido continuar con su cruzada socialista, en la que también ha estatizado empresas de telecomunicaciones, cementeras y eléctricas.
Aunque sus críticos denuncian que busca implantar en el mayor exportador de crudo de Sudamérica un sistema comunista similar al de la Cuba de su amigo y aliado Fidel Castro, Chávez asegura que las nacionalizaciones son necesarias para lograr la justicia social en un país con altos niveles de pobreza.
(Publicado por Reuters