Ley
EE.UU.: Ley que promueven legisladores comenzaría deshielo de Guerra Fría con Cuba
La ley que promueven demócratas y republicanos del Congreso de Estados Unidos para levantar las restricciones de viaje a Cuba, de ser aprobada, marcará, en opinión de los expertos, el comienzo del deshielo de una "fracasada" reliquia de la Guerra Fría.
Los analistas coinciden en que la "Ley para la Libertad de Viajar a Cuba" sería como tender un puente a la isla y además daría una válvula de escape para miles de empresas estadounidenses, en particular en Florida, golpeadas por la grave recesión actual.
La medida presentada hoy en el Senado es similar a una de hace dos años que no prosperó por la amenaza de un veto presidencial.
En junio de 2004 el presidente George W. Bush restringió aún más los viajes a la isla para combatir el turismo "ilegal" y promover una transición democrática en Cuba.
No es la primera vez que el Congreso analiza el asunto -habrá una versión similar este jueves en la Cámara de Representantes-, pero, según expertos consultados por Efe, el momento parece óptimo.
"Tal vez las acciones del Congreso empujen al presidente (Barack) Obama, porque estas medidas tienen un creciente apoyo popular. Lo inmediato es restablecer nuestro derecho constitucional a los viajes, y eso nos pondría en la dirección correcta", dijo Wayne Smith, del Centro para Estudios Estratégicos Internacionales.
Smith prestó servicio en el Departamento de Estado durante 25 años y fue jefe de la Oficina de Intereses en la isla entre 1979 y 1982, durante la presidencia de Jimmy Carter.
"Los cubanos jamás aceptarán precondiciones, pero este gesto podría propiciar un diálogo con La Habana", dijo Smith, quien, no obstante, cree que es "difícil predecir cómo responderían".
Pero lo importante, según los analistas, es comenzar a "hacer pinitos".
"Este sería un tiempo oportuno para mejorar las relaciones con Cuba, y por supuesto el levantamiento del embargo y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas serían el final del proceso. Pero hay muchas cosas que tienen que pasar antes", dijo William Leogrande, profesor de Ciencias Políticas de American University.
Como ejemplo de las "señales alentadoras", dijo que "el Gobierno de Cuba ha expresado su voluntad para empezar a dialogar con Estados Unidos sobre una amplia gama de temas, y las encuestas demuestran un creciente apoyo de la comunidad cubanoamericana para flexibilizar el embargo... muestran una comunidad que no es monolítica".
Los observadores también creen que las décadas de privaciones y la necesidad de mejorar el estándar de vida en Cuba puedan dar pie a gestos conciliadores por parte de La Habana.
Obama, deseoso de entablar un diálogo con adversarios, prometió durante la contienda que levantaría las restricciones de viajes y remesas de los cubanoamericanos, y eso ha insuflado esperanzas a quienes, dentro y fuera del Congreso, impulsan un cambio hacia Cuba.
Si bien la Casa Blanca ha dejado en claro que EE.UU. no levantará el embargo, el Gobierno revisa de arriba a abajo la política actual, y el viaje de Obama a la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, entre el 17 y 19 de abril próximos, ha creado muchas expectativas.
Mientras, el derecho constitucional sobre la libertad de viaje de los estadounidenses, y a largo plazo el futuro del embargo impuesto hace 47 años, enfrentan nuevamente a grupos a favor y en contra de la política hacia la isla.
Ahora cada vez son más los que en EE.UU. creen que es hora de intentar algo distinto, tomando en cuenta que los estadounidenses pueden viajar a Corea del Norte, Vietnam o China pero no a Cuba, a sólo 144 kilómetros de las costas de Florida.
Sin embargo, líderes cubanoamericanos como el senador demócrata Bob Menéndez o los legisladores republicanos Ileana Ros-Lehtinen y los hermanos Díaz-Balart consideran que no se puede premiar a un régimen represivo aflojando la presión.
Menéndez ha prometido recurrir a cuanta herramienta sea necesaria para preservar las sanciones hasta que haya un cambio democrático en Cuba.
Sólo el Congreso podría levantar el embargo. Falta ver si Obama, en un guiño a sus aliados latinoamericanos -que sí permiten que sus ciudadanos viajen a Cuba-, anuncie en la Cumbre las Américas, que se celebrará en Trinidad y Tobago entre el 17 y 19 de abril próximo, alguna medida que elimine las restricciones de viaje de los estadounidenses.
(Publicado por EFE, 2 abril 2009)
___________