Elecciones
Paraguay, matices de una elección
El fin de una hegemonía política, la del Partido Colorado, que se extiende, con matices, desde hace 61 años; la llegada por primera vez en la historia latinoamericana de un ex obispo a la Presidencia; el posible advenimiento, en versión paraguaya, de las presidentas mujeres o el retorno de un golpista por la vía de los votos.
Esas son las opciones que parecen dirimirse el próximo domingo en las elecciones más apasionantes de la historia paraguaya. Un país donde la debilidad económica y el atraso en materia institucional suelen ser su marca registrada, y que en las últimas horas vio calentarse su campaña, ante las denuncias de un posible fraude y las carencias y peleas en el Tribunal Electoral denunciadas por la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Los roces entre los miembros del Tribunal Electoral son una lástima, una situación muy delicada que preocupa", explican varios de los miembros de la misión de Observación de laOEA, entre ellos la ex canciller colombiana, María Emma Mejía.
Las denuncias de que el oficialista Partido Colorado, viene orquestando un fraude para evitar el triunfo de Fernando Lugo, el ex obispo vinculado a la Teología de la Liberación que lleva una leve ventaja de entre tres y seis puntos sobre el ex general Lino Oviedo, candidato de UNACE y la ex ministra de Educación, Blanca Ovelar, postulante del oficialismo, calientan los últimos días de proselitismo. De hecho, la mayoría de las encuestas —ninguna goza del prestigio y confiabilidad que el acto requiere— da a Lugo al frente de la intención de voto.
La última que se conoció ayer del Instituto COIN, muestra al "obispo de los pobres", levemente con menos votos que los sondeos de hace 15 días. Un 34.5%. Mientras que el ex hombre fuerte del país, Oviedo, obtendría 28.9% contra 28.5% de Ovelar, la candidata del presidente Nicanor Duarte. Sólo un estudio, el del Instituto de Comunicación y Arte (ICA), da un empate técnico entre el obispo y la ex ministra de Educación, lo que potencia los temores de irregularidades una vez abiertas las urnas.
A medida se acerca la fecha de los comicios, y con un Lugo que desde que comenzó la campaña nunca dejó de ser el favorito, la campaña sucia en su contra se hace más evidente. Primero fueron las denuncias de que el ex obispo estuvo implicado con algunos de los secuestradores y asesinos de Cecilia Cubas, la hija del ex presidente, en una publicidad electoral de UNACE, que fue prohibida por la justicia electoral. Luego las insistentes referencias de sus contrincantes a una supuesta relación con Hugo Chávez, de donde llegaría, parte del financiamiento de su campaña.
"Son diatribas y acusaciones, que no se pueden probar, porque saben que esta vez el Partido Colorado puede perder el poder", asegura el senador Liberal, Carlos Mateo, quien observa a Oviedo, "haciendo el trabajo sucio para el presidente Nicanor Duarte y el Partido Colorado".
Así las cosas, la última semana de la campaña, de unas elecciones que pueden convertirse en la bisagra histórica del país, se presume más que disputada, en virtud de las encuestas y de la lucha discursiva de los candidatos.
Es que más allá de quién resulte vencedor después del próximo domingo, indefectiblemente, algo podría comenzar a cambiar políticamente en Paraguay.
(Publicado por El Universal - Argentina, 14 abril 2008)
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