Bolivia
Gobierno y oposición ratifican sus posiciones en Bolivia
Miles de campesinos que participaron el sábado en los festejos organizados por el gobierno en La Paz iniciarán hoy lunes en sus respectivas comunidades la campaña para aprobar el proyecto de Constitución en el referéndum previsto para el primer semestre del 2008.
En cambio, en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando comenzó a su vez la campaña para aprobar, también en consultas populares, los estatutos autonómicos presentados en concentraciones multitudinarias de rechazo al proyecto oficial de reforma constitucional.
Como pocas veces en la historia boliviana, los actos de la víspera en La Paz y en el interior dejaron en evidencia las posiciones políticas contrapuestas de los habitantes de las ciudades que pretenden la autonomía y de los movimientos sociales y campesinos.
El presidente Evo Morales denunció ante sus simpatizantes que “algunos están golpeando las puertas de los cuarteles”, pero se declaró “segurísimo de que los militares no los van a escuchar”.
Por las dudas, Morales amenazó a hipotéticos golpistas que terminarán junto “a (Luis) García Meza en Chonchocoro”, el ex militar que cumple condena a 30 años en el principal penal del país.
En La Paz, el gobierno convocó a miles de campesinos y organizaciones sociales que desfilaron durante cuatro horas antes de concentrarse en la plaza principal, que llenaron totalmente, para la entrega del proyecto de Constitución.
En Santa Cruz, Tarija, Trinidad (Beni) y Cobija (Pando), miles de ciudadanos se concentraron en las plazas principales para poner en marcha de sus proyectos autonómicos.
Al mismo tiempo, en la periferia de esas mismas ciudades grupos campesinos de signo contrario celebraron la conclusión del trabajo de la Constituyente y apoyaron el proyecto de reforma.
Los actos transcurrieron en ambiente de fiesta y hubo solo una disputa entre bandos opuestos en una pequeña comunidad de la región oriental, pero según el secretario del Consejo Supremo de Defensa Nacional, general José Prudencio, los riesgos de enfrentamiento permanecen latentes.
Los discursos de Evo Morales y del vicepresidente Alvaro García Linera coincidieron en atribuir la oposición a pequeños grupos oligárquicos que utilizan la demanda autonómica en sus regiones para dividir al país y pidieron a los movimientos sociales y campesinos luchar para impedirlo.
“Es un milagro (que la Constituyente haya concluido su trabajo). Yo sentí que la Constituyente ya estaba sepultada”, dijo Morales ante la multitud al reiterar sus críticas a los opositores. El presidente enfatizó que “Si con pretexto de las autonomías quieren dividir a Bolivia, no lo vamos a permitir”. El vicepresidente reconoció que la oposición tiene “derecho a protestar, a marchar, a hacer huelgas de hambre, pero no tienen derecho a quebrar la unidad e integración territorial de la patria. No se los vamos a permitir jamás”.
(Publicado por ABC, 17 diembre 2007)