Acuerdo

México tiene 45 días para demostrar que medidas migratorias funcionan o habría aranceles

El gobierno mexicano rechazó la demanda que habría significado que las personas que se dirigen hacia Estados Unidos hagan su trámite de asilo en México

lunes, 10 de junho de 2019

Las medidas acordadas entre México y Estados Unidos para reducir el flujo de migrantes centroamericanos hacia el norte serán evaluadas en un plazo de 45 días, dijo el lunes el secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Marcelo Ebrard.

El viernes, los gobiernos mexicano y estadounidense llegaron a última hora a un acuerdo para reducir el flujo de migrantes desde Centroamérica que evitó, además, la aplicación gradual de aranceles a todos los bienes importados desde México, que hubiesen entrado en vigor el lunes.

El canciller dijo en conferencia de prensa que si México logra reducir el número de migrantes que entran al país, demostrará que los pasos tomados por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador están funcionando y agregó que no se fijó una cifra específica a alcanzar.

Ebrard reveló que cuando iniciaron las negociaciones para evitar la aplicación de los aranceles anunciados por el presidente Donald Trump, las autoridades estadounidenses insistieron en que México aceptara convertirse en "tercer país seguro" en migración.

El gobierno mexicano rechazó la demanda que habría significado que las personas que se dirigen hacia Estados Unidos hagan su trámite de asilo en México. "Nosotros dijimos que no nos parecía aceptable este tema", dijo Ebrard.

El funcionario agregó que si México no demuestra resultados favorables cuando se haga la evaluación en 45 días, la opción de convertirse en “tercer país seguro” presentada por Estados Unidos volverá a ponerse sobre la mesa en una nueva ronda de negociaciones.

"Estoy optimista, estoy seguro de que no van a haber represalias porque no va a haber motivos de ningún tipo", dijo por su parte López Obrador, y anticipó que la próxima semana el Senado mexicano empezará un periodo extraordinario de sesiones en el que prevé se ratificará el nuevo acuerdo comercial regional T-MEC.

Negociaciones

Funcionarios estadounidenses y mexicanos negociaron la semana pasada en Washington, para evitar una guerra comercial que hubiera dañado a sus economías y asustado a inversionistas, ya preocupados por las hostilidades entre Washington y Pekín.

"Me complace informar que Estados Unidos ha firmado un acuerdo con México", escribió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su cuenta de Twitter. "Los aranceles programados que iban a entrar en vigencia el lunes, contra México, están suspendidos indefinidamente".

"A cambio, México ha acordado tomar fuertes medidas para detener la migración a través de su país y a nuestra frontera sur. Esto se ha hecho para reducir o eliminar la inmigración ilegal que llega desde México a Estados Unidos", explicó.

Como parte del acuerdo, México desplegará, desde el lunes, 6,000 efectivos de su recién creada Guardia Nacional en su frontera con Guatemala, por donde ingresan la mayor parte de migrantes.

Además, el país latinoamericano se comprometió a ampliar el programa Protocolos de Protección a Migrantes (TPP, por sus siglas en inglés), que permite a Estados Unidos enviar migrantes -que entraron a su país por México- a territorio mexicano mientras tramitan sus solicitudes de asilo. El TPP está vigente desde principios de 2019.

México dijo que ofrecerá oportunidades laborales, acceso a la salud y educación a los migrantes y sus familias mientras permanezcan en su territorio, además e protección a sus derechos humanos.

Estados Unidos, por su parte, se comprometió a acelerar la resolución de solicitudes de asilo que, en los últimos meses, desbordó los albergues en la frontera norte de México.

Ambas partes convinieron en que, si las medias que se van a tomar no tuvieran los resultados esperados, se volverán a reunir en 90 días para tomar medidas adicionales.

La semana pasada, Trump prometió imponer aranceles de un 5% a todos los bienes provenientes de México desde el 10 de junio, los que irían subiendo hasta que cese el flujo de inmigrantes ilegales hacia su país.

Desarrollo del sur

Los aranceles hubieran puesto a Estados Unidos en una seria disputa comercial con su vecino del sur y China, dos de sus tres principales socios comerciales.

Durante la negociación, uno de los temas más álgidos fue la propuesta de Estados Unidos de que México sea declarado "tercer país seguro", dijeron a Reuters dos fuentes mexicanas.

Esta propuesta supone que las personas que solicitan asilo en un país, puedan recibir el mismo tipo de protección en otra nación, considerada segura, para aliviar los flujos migratorios del primero. Sin embargo, la oferta no fue aceptada por México, dijo más tarde el canciller Marcelo Ebrard.

Estados Unidos es el mayor socio comercial de México: un 80% de sus envíos tienen como destino la mayor economía del mundo. Analistas advertían que, de llegar a imponerse los aranceles, la economía mexicana -la segunda más grande de Latinoamérica- entraría en recesión y su moneda llegaría a 20.6 pesos por dólar.

Ebrard calificó el acuerdo como “equilibrado” y aseguró, sin ahondar en detalles, que Estados Unidos ofreció propuestas “más drásticas” al inicio de la negociación.

El Gobierno de México asegura que la solución al problema migratorio es el desarrollo de El Salvador, Guatemala y Honduras, así como el sur de México, de donde provienen la gran mayoría de migrantes que huyen de la pobreza y violencia.

Y, como parte del acuerdo, Estados Unidos se comprometió con un plan de desarrollo para el Triángulo Norte de Centroamérica presentado recientemente en Ciudad de México por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), de Naciones Unidas.

"El gobierno de Estados Unidos está respaldando el plan de desarrollo integral que presentamos hace apenas unos días. Nos da mucho entusiasmo, esperanza que podamos encontrar soluciones a la gente donde vive", dijo Ebrard, quien encabezó la delegación mexicana durante las negociaciones.

"Estamos satisfechos con el acuerdo y nos gustaría encontrar una solución de fondo al problema que estamos teniendo el día de hoy en Centroamérica", agregó.

Desde el miércoles, México parecía comprometerse con las exigencias de Estados Unidos luego de que anunció el reforzamiento de la seguridad en su frontera con Guatemala, aprehendió a dos de los principales organizadores de las caravanas de migrantes y bloqueó varias cuentas bancarias presuntamente relacionadas con el tráfico ilegal de migrantes.

Tras el acuerdo con Estados Unidos, Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la cancillería mexicana, dijo que el proceso para ratificar el pacto comercial de América del Norte, o T-MEC, está "más firme que nunca".

(Publicado por Reuters y El Economista - México, 10 junio 2019)

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