La defensa de Julian Assange analiza la posibilidad de incluir en una acción legal que prepara en contra del canciller José Valencia un protocolo que regula las visitas, comunicaciones y atención médica para la permanencia del asilado en la Embajada de Ecuador en Londres.
Carlos Poveda, uno de sus abogados, señaló que este documento limita aún más “la situación” de Assange en el lugar.
Dicho texto, del cual no ha hablado la Cancillería de manera oficial, señala que si incumple con estas disposiciones corre el riesgo de perder el asilo, debería salir de la Embajada y entregarse a las autoridades.
Desde el sábado, Assange tiene prohibido hacer pronunciamientos políticos, interferir en los asuntos de otros estados o que puedan afectar las relaciones de Ecuador con estos.
En cuanto a visitas, la Embajada puede aprobar o negar el ingreso de cualquier persona sin dar ninguna explicación al asilado, solo podrá recibir a tres al mismo tiempo y, toda persona ajena a la Embajada o al Gobierno ecuatoriano, sin excepción, deberá solicitar una autorización por escrito al embajador, con al menos tres días de anticipación. La única excepción es el tema médico.
El asilado tendrá acceso a internet solo conectándose al wifi de la Embajada.
Poveda explicó que, en principio, la acción legal estaba prevista por el aislamiento al que ha sido sometido Assange a partir de marzo y la serie de limitaciones, tanto de citas, acceso a internet e inclusive restricciones con el equipo legal.
Reserva
El Pleno de la Asamblea analiza esta semana la posibilidad de levantar la reserva de la información sobre el asilo político a Julian Assange. Esto, después de que Paola Vintimilla (PSC) solicitara la entrega de la documentación a la Cancillería y el ministro José Valencia remitiera la documentación con una carta (con el sello de “reservado”) en la que señalaba que la clasificación de información reservada no cumplió con lo previsto en la Ley Orgánica de Transparencia.
Ultimatum por gato
O cuida mejor a su gato... o lo perderá.
Esa es una de las advertencias que diplomáticos ecuatorianos dieron al cofundador de WikiLeaks Julian Assange, refugiado en la embajada del país latinoamericano en Londres desde junio de 2012.
La legación le dio una serie de normas a Assange, que incluyen limpiar su baño y cuidar mejor del felino, si no quiere tener que separarse de él.
En un documento en español al que tuvo acceso el diario The Guardian y publicado primero por la web ecuatoriana Código Vidrio, las autoridades informan a Assange de que deberá cuidar del "bienestar, alimentación, aseo y cuidado adecuado" de su mascota.
Si no lo hace, el jefe de la misión diplomática le pedirá que entregue su gato a otra persona o a un refugio.
Los periodistas que residen en la capital londinense están acostumbrados a ver al famoso gato, que aparece de forma habitual en las ventanas de la legación mirando al exterior.
Visitas aprobadas e internet
El documento de Ecuador también incluye otras serie de normas, como el requisito de solicitar una aprobación de las visitas que le hagan tres días antes de que se produzcan.
Además, se prohíbe a Assange realizar actividades que puedan ser "consideradas como políticas o que interfieran en asuntos internos de otros Estados".
El texto además insta a Assange y a sus visitas a mantener el baño limpio e informa de que la misión diplomática ya no pagará su alimentación, cuidados médicos, lavandería y otros costes relacionados con su estancia desde el 1 de diciembre de este año, "en vista de los recortes presupuestarios".
También le pide que se realice revisiones médicas trimestrales y que las costee él mismo.
Las autoridades ecuatorianas también dijeron que restaurarían parcialmente la conexión a internet del activista.
En marzo de este año, Quito cortó la conexión a internet de Assange "ante su incumplimiento del compromiso escrito que asumió con el gobierno a fines de 2017, por el que se obligaba a no emitir mensajes que supusieran una injerencia en relación a otros Estados".
Si Assange no cumple las normas mencionadas en este último documento, perderá el asilo político, advierte Ecuador.
Las autoridades ecuatorianas también dijeron que restaurarían parcialmente la conexión a internet del activista.
En marzo de este año, Quito cortó la conexión a internet de Assange "ante su incumplimiento del compromiso escrito que asumió con el gobierno a fines de 2017, por el que se obligaba a no emitir mensajes que supusieran una injerencia en relación a otros Estados".
Si Assange no cumple las normas mencionadas en este último documento, perderá el asilo político, advierte Ecuador.
El cofundador de WikiLeaks recibió asilo político en la embajada de Ecuador en Londres en 2012, cuando Rafael Correa era presidente del país sudamericano.
El principal motivo del refugio era evitar la extradición de Assange a Suecia, donde debía enfrentar un interrogatorio por acusaciones de acoso sexual y violación, delitos que él niega.
Las autoridades suecas suspendieron la investigación en 2017, pero el activista teme ser extraditado a Estados Unidos por la publicación de información clasificada en WikiLeaks en 2010.
(Publicado por El Unviers0 - Ecuador, 16 octubre 2018)
______________