Este año se cumplen catorce años de la creación de los Tribunales de Tratamiento de Drogas y Alcohol (TTD), un programa de rehabilitación elaborado como una medida alternativa de sanción penal.
La iniciativa podría convertirse en ley en los próximos años luego que el ministro de Justicia, Hernán Larraín, anunciara en un coloquio del Poder Judicial que se enviará al Congreso una iniciativa legal a mediados de 2019, a raíz de los buenos resultados que ha mostrado el programa en la disminución de la reincidencia.
Se inició en 2004 con un plan piloto, y actualmente pueden acceder todos los imputados por delitos que presentan consumo problemático y que cumplan con los requisitos para obtener una suspensión condicional del procedimiento, que tengan irreprochable conducta anterior y que la pena del ilícito no supere los tres años. Además, deben aceptar someterse a un programa especializado de rehabilitación del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda).
Su desarrollo y cumplimiento son supervisados directa y periódicamente por un equipo jurídico especializado que está compuesto por un juez de garantía, un fiscal y un defensor. Estos son apoyados por profesionales del área psicosocial.
El principal propósito del programa TTD es disminuir la probabilidad de reincidencia delictual a través de la derivación a rehabilitación de los infractores adultos y juveniles que presentan un consumo problemático de drogas o alcohol.
El Gobierno, según explicó Larraín durante el coloquio, decidió establecer un régimen legal para que el acceso a este programa llegue a todo el país y para que cuente con una institucionalidad formal en el ordenamiento jurídico, pues hoy funciona bajo el "Convenio Interinstitucional sobre Tribunales de Tratamiento de Drogas" suscrito entre el Ministerio de Justicia, el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Defensoría Penal Pública, el Senda, Gendarmería, Sename y Fundación Paz Ciudadana.
"No solamente todos los tribunales deben estar preparados y capacitados con los mismos procedimientos para adoptarlos, sino también, por ejemplo, los sistemas de rehabilitación", dijo.
El secretario de Estado planteó que "es un desafío que seguramente nos va a llevar a una instalación gradual de este sistema".
Reinserción como prioridad
La baja tasa de reincidencia delictual fue considerada por el Ejecutivo para convertir en ley el programa.
"Para nuestro gobierno, la reinserción es un tema central. Por demasiados años, todo nuestro sistema, sobre todo en el ámbito de Gendarmería, ha estado concentrado en el esfuerzo sobre la custodia y seguridad interna, y no hemos hecho el mismo esfuerzo sobre la proyección de esa persona cuando se reinserta en la sociedad. Y por eso los altos índices de reincidencia no nos deberían sorprender; si no nos ocupamos de rehabilitarlos para que tengan oportunidades futuras, no avanzamos en materia de reducción de la delincuencia", afirmó el ministro Larraín.
El ministro de la Corte Suprema, Lamberto Cisternas, valoró que el Gobierno envíe el proyecto de ley, tal como lo venía planteando el Poder Judicial hace años.
Escenario en los adolescentes
En agosto del año pasado se incorporó un programa especialmente destinado a adolescentes que infringieron la ley y presentan un consumo problemático de drogas y alcohol. En este caso los delitos son amplios y la fiscalía ha enviado a jóvenes por robo con intimidación, delito que tiene una pena de 5 años y un día, explica el ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Roberto Contreras.
"Los adultos tienen condiciones especiales; en cambio, en los adolescentes se abre el abanico y podemos intervenir además de la suspensión condicional del procedimiento en la sentencia como sanciones, y pueden optar a una salida alternativa: una libertad asistida especial que va con un programa especial de rehabilitación en droga, y por lo tanto tiene una ganancia enorme para el adolescente que deja la cárcel", sostuvo Contreras.
Menores
El próximo año recién se podrá medir cómo ha funcionado este programa en los adolescentes y si ha bajado la tasa de reincidencia.
- 29 Tribunales de Tratamiento de Drogas para adultos tiene el programa del Poder Judicial.
- 28 tribunales del mismo tipo contempla el programa para adolescentes.
- 76% de los delitos son cometidos bajo la influencia del alcohol o las drogas, según un estudio en recintos carcelarios de la RM.
- 12% de reincidentes entre 2015 y 2018 registró el programa respecto de los egresados en 2014. La tasa promedio de reincidencia es del 60% en Chile.
"Por demasiados años, nuestro sistema se ha concentrado en el esfuerzo sobre la custodia, y no hemos hecho el mismo esfuerzo sobre esa persona cuando se reinserta en la sociedad", Hernán Larraín, Min. Justicia y Derechos Humanos.
"(La evaluación del programa) es excelente, porque lleva 14 años funcionando sin ley, aunando esfuerzos de las distintas instituciones, y una tasa de reincidencia bastante menor que la general", Lamberto Cisternas, Ministro de la CSJ.
"(Este programa) va al fondo de la solución del conflicto penal; no va a hacerse cargo de las externalidades, sino que va a la causa en virtud de la cual se incurrió en una conducta ilícita", Jorge Abbott, Fiscal Nacional.
"El funcionamiento de las cárceles de nuestro país es quizá el principal obstáculo para la reinserción de las personas que han cometido ilícitos", Andrés Mahnke, Defensor Nacional.
(Publicado por El Mercurio - Chile, 26 septiembre 2018)
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