--En agosto de 2016 estuve con el ministro Francisco Cabrera en Buenos Aires, y firmamos, precisamente, un acuerdo de facilitación del comercio bilateral. Ahora empezamos a negociar la convergencia de las regulaciones técnico-sanitarias. Esa convergencia regulatoria también vale para la industria automotriz. Y está en la pauta del comité específico del sector, que también hará una ronda esta semana.
-- Brasil cuestionó la ley de autopartes de Argentina, que obliga a las terminales a incorporar al menos 30% componentes de origen argentino. ¿Siguen las diferencias?
--Es público que hay una preocupación y incomodidad de una parte del sector privado. Nosotros, en el gobierno, creemos que en la medida que se avance en la convergencia regulatoria vamos a conseguir superar esa polémica.
--Pero ¿cuál es la opinión del gobierno de Brasil sobre esa ley?
--En el gobierno evaluamos que Argentina debería haber conversado con nosotros antes de tomar esas decisiones. No hubo tal diálogo y eso nos provocó desagrado. Pero ahora eso está hecho; y por lo tanto debemos continuar conversando. Argentina tiene sus motivos y argumentos para este tipo de resoluciones. Y queremos señalizar que no solo contemplamos nuestros intereses, sino también los de su país.
--Tanto en 2016 como este año, Brasil exporta la Argentina más de lo que le permite el acuerdo automotor celebrado hace un año y que rige hasta 2019. ¿Qué hará Brasil para compensar ese exceso?
--El acuerdo que celebramos en junio del año pasado previó un flex elástico, entre 2016 y 2019. La base es de 1,5 (por cada dólar automotor exportado por Argentina, Brasil puede vender 1,5 dólar) y este, está un poco por encima. Eso es por cuenta del momento que vivimos en Brasil. Pero debemos decir que estamos en los dos países en una fase de recuperación de las economías, con lo cual se estabilizará el flex.
--De acuerdo con el Banco Central de Brasil, la previsión de crecimiento del PBI es para este año 0,5%.
--Nuestra recuperación va a depender de que sean aprobadas reformas esenciales como la nueva ley de jubilación. Pero confiamos crecer más de 2% en el último trimestre de 2017.
--El caso de la “Carne débil” tuvo impacto en los frigoríficos brasileños. Como son las mismas empresas en Brasil y Argentina ¿puede haber contagio?
--No lo creo. Son políticas y normas sanitarias de cierta forma diferentes. Cada país tiene sus reglas y criterios. Y lo que se está investigando en Brasil es una conducta de corrupción de algunos funcionarios del Ministerio de Agricultura. De hecho, lo que se observa ahora es que varios países, entre ellos Chinas, levantaron los embargos. Y solo tiene precauciones con respecto a las 21 empresas frigoríficas que están sospechadas.