América
Móvil confirmó un interés parcial por su competidor brasileño Oi, caído en
desgracia tras haber construido una deuda de 65,400 millones de reales por malas
decisiones y que ahora la ha puesto al borde de la quiebra.
AMX dijo a
través de su director general de Claro-Net-Embratel, las tres filiales del
grupo mexicano en Brasil, José Félix, que la compañía de momento está
interesada en una potencial venta de activos de Oi, que pudiera traducirse como
infraestructura de fibra óptica y algunas operaciones móviles en mercados clave
como Sao Paulo, pero que no repercutirán de manera negativa en las regulaciones
de concentración a las que se encuentran sometidas las empresas del sector.
José Félix
desmintió de esta manera las versiones que apuntaban a que América Móvil
estaría interesada en comprar Oi en su totalidad. “No sabemos de dónde salieron
esas versiones”, lanzó a los reporteros el hombre de confianza de AMX en
Brasil.
“América
Móvil está mirando; es su papel hacer eso. Podemos analizar las fibras o las
operaciones celulares de Oi en Sao Paulo. Pero no tenemos ningún interés en
convertirnos en un socio o controlador”, atajó así José Félix a las demás
preguntas luego de ofrecer una conferencia en la expo Futurecom 2016, la feria
que agrupa a los líderes de la industria de telecomunicaciones y TI de América
Latina.
En la expo
de Futurecom, personas de la industria insistían todavía este miércoles por la
mañana que AMX mantiene esperanza de que Oi pueda ser vendida en su totalidad y
entonces la compañía mexicana la haga parte de una consolidación. Sin embargo,
el mismo jefe de Oi, Marco Schroeder, dijo en la misma conferencia en la que
participó José Félix, que su operadora ya busca acuerdos con los acreedores,
enunciado que reconoció como verdad el propio director de Claro-Net-Embratel.
“El tema es
que estamos haciendo nuestra tarea...”, platicó muy al final de la conferencia
de Futurecom el CEO Marco Schroeder a los demás de directores de operadoras
allí reunidos.
“El tema
involucra a los créditos públicos sujetos a reglas, leyes y jurisprudencias
diferentes. Estamos en la fase de que los acreedores públicos y privados están
ratificando que la empresa es un motor y que pasa por una fase de aprobación de
plan y entonces creemos que hallará una salida. Oi tiene valor y una
estabilidad para seguir operando. Creo que hay que concentrarse en la
negociación de la deuda. No creo en la venta de activos. Estoy convencido de
que vamos a llegar a un acuerdo”, enfatizó Marco Schroeder a unas 300 personas
de la industria que lo escuchaban atentos en Futurecom.
El valor de
Oi no sólo radica en su infraestructura de fibra óptica. Según los reportes
financieros de la compañía a los mercados de valores, en el segundo trimestre
de este año por 1,215 millones de reales, un 16.7% más que un año atrás.
Sus
usuarios, además, le reportan un consumo promedio mensual o ARPU de 82.1 reales
en el mercado fijo. Y aunque disminuyó en 3.5% su base total de clientes, los
6.25 millones de cuentas que atiende diariamente son apetecibles para los demás
operadores.
(Publicado
por El Economista – México, 20 octubre 2016=