Costa Rica
anunció este miércoles que expresará al presidente norteamericano, Barack
Obama, su repudio a la vigencia de la normativa que alienta la migración de
cubanos hacia Estados Unidos y devolverá a los migrantes que ingresen de manera
irregular.
Una
declaración ante el ingreso violento a su territorio de más de mil migrantes
irregulares por la frontera con Panamá, incluye que el presidente Luis
Guillermo Solís giró instrucciones precisas y claras para emprender acciones,
entre las que menciona el envío de una carta al presidente Barack Obama.
En dicha
misiva, revela, se expresará "el repudio de Costa Rica a la vigencia de la
normativa estadounidense que alienta a los migrantes a continuar con un peligroso
tránsito hacia ese país utilizando nuestros territorios".
El texto
"denuncia las diversas normativas de Estados Unidos que promueven y dan
privilegios para el ingreso a ese país, incitan a la migración cubana
irregular, constituyen un incentivo perverso a la migración y favorecen las
condiciones para el tráfico de seres humanos".
El gobierno
costarricense asevera además que devolverá a toda persona que entre de manera
irregular a este país, e indica que Costa Rica repudia y rechaza todo acto de violencia
y toda aquella persona que ingrese de esa manera será detenida.
Recuerda
que este país dio un ejemplo al mundo con la atención humanitaria a más de ocho
mil migrantes cubanos que quedaron varados aquí entre noviembre 2015 y marzo de
2016, con la colaboración de comunidades, organizaciones de la sociedad civil,
municipalidades e instituciones públicas.
La
declaración asegura que el 18 de diciembre de 2015 finalizó la entrega de visas
de tránsito extraordinarias a la población migrante cubana y se les aviso de
manera transparente y directa que no pueden ingresar irregularmente al
territorio nacional.
Costa Rica
no tiene capacidad económica ni logística para atender nuevos grupos de
migrantes. El pueblo costarricense ha dado más de lo que nuestra capacidad
tiene para sostener estos grupos de personas, señala.
También
deplora que Costa Rica y Panamá se encuentren atrapadas en una región que
mantiene cerradas fronteras al norte y abiertas en el sur.
En cuanto a
las orientaciones del presidente, el texto apunta a continuar los esfuerzos
diplomáticos y migratorios regionales para atender esta situación en un marco
de solidaridad y de responsabilidad compartida, avisar por los canales debidos
a Panamá la devolución a su territorio de quienes ingresen de manera irregular.
"El
gobierno de la República de Costa Rica se compromete a seguir atendiendo esta
situación, con diligencia y responsabilidad, para que la ciudadanía tenga la
certeza de que se hacen todos los esfuerzos para mantener la seguridad y la paz
en el territorio nacional, por lo que se pide calma y prudencia a la
población", concluye.
(Publicado
por PL, 14 abril 2016)