Deuda

Gobierno argentino espera aprobación del Congreso para arreglar con "holdouts"

Nuevo acuerdo ronda los US$ 450 mlls. Abarca a Lightwater Corp, Old Castle Holdings, VR Capital, Procella Holdings y Capital Ventures International.

martes, 23 de fevereiro de 2016

El Congreso de Argentina probablemente derogue dos leyes que han impedido al país poner fin a una disputa legal que afectó a sus finanzas, dijeron este lunes un legislador clave y analistas.

Un acuerdo en el litigio permitiría al nuevo presidente argentino acceder al mercado de bonos globales y reactivar la economía sin imponer el tipo de ajuste fuerte que erosionó el poder de otros gobiernos en el pasado, incluso causando su salida antes de término.

El presidente Mauricio Macri ganó las elecciones en noviembre sobre una plataforma de orientación más ortodoxa en lo económico después de ocho años de fuertes aumentos del gasto público bajo el gobierno de Cristina Fernández, considerada como populista por Wall Street.

La anterior mandataria se había rehusado a negociar con los fondos de cobertura que litigan contra el país por sus bonos incumplidos.

El juez estadounidense encargado del caso insinuó el viernes su voluntad de levantar unas órdenes que había colocado para impedir pagos de la deuda, si el Congreso argentino deroga dos leyes específicas.

Una de ellas permite que el pago de los bonos sea procesado en Buenos Aires en lugar de Estados Unidos, y la otra prohíbe que el gobierno ofrezca mejores términos que los que fueron incluidos en las reestructuraciones de deuda del 2005 y el 2010.

Los fondos han estado en negociaciones con la administración de Macri en semanas recientes en Nueva York para resolver la disputa, que ya lleva años. La decisión del viernes restó influencia de los fondos en esas discusiones, al poner en duda el futuro de las órdenes que impiden los pagos.

"Creemos que vamos a tener el número para lograrlo", dijo Nicolás Massot, uno de los líderes del partido PRO de Macri en la Cámara de Diputados, a radios locales.

Los analistas coincidieron con que Macri probablemente conseguirá los votos necesarios en el parlamento, apelando a los miembros moderados de la oposición peronista, que quedó sin un líder claro desde que Fernández concluyó su mandato en diciembre.

Se prevé que los gobernadores provinciales cabildeen en el Senado para derogar las dos leyes a fin de mejorar las finanzas de sus propios distritos y conseguir recursos para muy necesarios proyectos de infraestructura y obras públicas.

"Las peleas de facciones dentro del peronismo y la situación financiera crítica de las provincias deberían ayudar a que Macri consiga la derogación de ambas leyes en el Congreso", dijo Ignacio Labaqui, quien sigue a Argentina para la consultora Medley Global Advisors en Nueva York.

El país quedó fuera del mercado global de bonos desde que incumplió pagos de su deuda soberana en 2002. Un 93 por ciento de los acreedores aceptaron alrededor de 30 centavos por dólar en las reestructuraciones del 2005 y el 2010.

Pero un grupo de fondos "holdouts" acudieron a la justicia para reclamar el pago completo. En 2014 convencieron a un juez federal estadounidense para que prohibiera el pago de los bonos reestructurados hasta que se alcanzara un acuerdo.

El juez del caso dijo el viernes que serviría al interés público levantar esa orden, siempre que Argentina derogara las dos leyes y pagara a los acreedores que aceptaron un primer acuerdo al 29 de febrero.

El Congreso argentino vuelve a sesionar el 1 de marzo.

Jimena Blanco, una analista de Verisk Maplecroft en Gran Bretaña, coincidió con que Macri debería ser capaz de juntar los votos necesarios para la derogación.

"Acordar con los holdouts es la única forma en la que el gobierno puede continuar aplicando un ajuste económico gradual", dijo Blanco.

"Sin financiamiento externo, la única opción sería un tratamiento de 'shock'. Macri intentará evitar esto por todos los medios posibles", añadió.

Nuevo acuerdo

El gobierno argentino llegó a un nuevo acuerdo con otros cinco tenedores de bonos por US$ 250 millones y 185 millones de euros, que equivalen a un total aproximado de US$ 450 millones, según informó el mediador del litigio con los fondos buitre, Daniel Pollack.

Se trata de Lightwater Corp, Old Castle Holdings, VR Capital, Procella Holdings y Capital Ventures International, precisó Pollack, a través de un comunicado.

Old Castle y Lightwater fueron los primeros fondos que metieron una demanda conjunta ante el despacho del juez Thomas Griesa, luego del default en el 2002. La suma alcanzada, en el marco de las negociaciones que Argentina lleva adelante para solucionar los reclamos de los holdouts, llega a un total de US$ 250 millones y 185 millones de euros, detalló el mediador.

Este principio de acuerdo, al igual que los anteriores, están sujetos a que el Congreso nacional derogue la "Ley Cerrojo" y la "Ley de Pago Soberano", y a que el juez Griesa levante la medida judicial que impide al país pagarle a los bonistas reestructurados.

El mediador señaló que continúa "trabajando con la República Argentina y con todos los bonistas interesados, para ayudar a alcanzar un principio de acuerdo". Entre los holdouts que aún no se sumaron a la oferta realizada por el país el 5 de febrero en Nueva York, se encuentran cuatro de los principales holdouts, entre ellos NML Capital y Aurelius.

(Publicado por El Clarín - Argentina, 23 febrero 2016)
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