Deuda

Intirigas ensombrecen negociaciones entre Argentina y los Fondos Buitre

Aurelius dijo que la Argentina "compró el apoyo" de Dart Managment

miércoles, 10 de fevereiro de 2016

Aurelius Capital, uno de los fondos buitre que hasta el momento rechazó la propuesta de pago de la Argentina a los bonistas que siguen en default, dejó el silencio y pasó a la ofensiva al acusar al Gobierno de "comprar el apoyo" del fondo Dart Management a esa oferta con el pago del 100% de su reclamo.

"La Argentina compró el apoyo de Dart al aceptar pagar su reclamo en su totalidad. Aurelius aceptaría gratamente tal generosidad, aunque siempre hemos estado dispuestos a aceptar una quita", dijo Mark Brodsky, presidente de Aurelius Capital, en una declaración enviada a LA NACIÓN por correo electrónico.

Aurelius es uno de los principales fondos buitre en disputa con la Argentina. Es el socio principal de NML Capital, del fondo Elliot Management, en la demanda "pari passu" que forzó a la Argentina a negociar con los holdouts para poder continuar con los pagos a los bonistas que aceptaron los canjes de 2005 y 2010.

Fue la primera reacción oficial de los principales demandantes desde que se conoció la oferta argentina, el viernes pasado. El fondo de Brodsky coordinó la ofensiva legal con Elliot, del magnate de Wall Street Paul Singer, y sus abogados se turnaron para exponer en las audiencias en la sala del juez Thomas Griesa, muchas veces hablando uno en nombre de su cliente y del resto de los demandantes.

El secretario de Finanzas, Luis Caputo, negoció con seis fondos "grandes" la semana pasada en las oficinas de Dan Pollack, el mediador nombrado por el juez Thomas Griesa para coordinar las discusiones en busca de un acuerdo con los acreedores. Los dos fondos que lideraron la demanda "pari passu", Elliot y Aurelius, y otros cuatro fondos más: Bracebridge Capital, Montreux Partners, Dart Management y Davidson Kempner.

El viernes, cuando la Argentina presentó su propuesta de pago con una quita de "alrededor" del 25% sobre los reclamos de los holdouts, el Gobierno anunció en un comunicado que Dart Management y Montreux habían aceptado la oferta. En ningún momento se habló de una propuesta de pago del 100% de su reclamo, sin quita, tal como indicó Brodsky. Pollack tampoco hizo esa distinción. La oferta está disponible para todos los holdouts, incluido Aurelius.

Los abogados del estudio Debevoise & Plimpton, que representan a Dart Management, no respondieron al llamado de La Nación. El Ministerio de Hacienda y Finanzas tampoco respondió las consultas, pero el periódico Financial Times indicó que una fuente del Palacio de Hacienda insistió en que se había hecho la misma oferta a todos los bonistas.

El reclamo de Aurelius no fue el único que se conoció ayer. En una carta enviada a Griesa, la abogada Marta Colomar García, del estudio Diaz Reus, de Miami, una de las representantes de los bonistas agrupados en la demanda colectiva Seijas, dijo que no habían sido invitados a participar de las negociaciones, pese a que se comunicaron "un número de veces" con Pollack.

Más quejas

"Los demandantes colectivos necesitan ser llevados a cualquier discusión que la Argentina tenga con otros bonistas", escribió García. "Los demandantes colectivos deben ser parte de cualquier discusión en busca de un acuerdo para asegurar que los miembros de la clase reciben un acuerdo justo en términos equivalentes a los acuerdos con otros holdouts", agregó la abogada.

García pidió una audiencia con Griesa. Y, más relevante para la resolución del conflicto por la deuda, reclamó también que se mantenga el mandato judicial "pari passu" (injuction, en la jerga judicial norteamericana) del juez, cuyo levantamiento fue una de las pre-condiciones fijadas en la propuesta argentina para cerrar el acuerdo con los acreedores.

Ese mandato, escribió García, ha sido "lo único que trajo a la Argentina a la mesa", y no debe ser levantado hasta tanto el Gobierno llegue a un acuerdo con todos los bonistas.

Para Nielsen, la propuesta "es razonable"

El ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen calificó como "muy razonable" la propuesta presentada por el Gobierno para cumplir con el pago a los holdouts, aunque advirtió que los fondos buitre "no van a salir corriendo a firmarla", sino que van a "tratar de forzar la mano".

"Acá empieza la etapa muy relevante del mediador judicial para que trabaje a fondo con estas cosas", dijo Nielsen. El ex viceministro de Roberto Lavagna, que negoció el canje de deuda durante el gobierno de Néstor Kirchner, opinó que la propuesta presentada el viernes "busca un equilibrio entre lo que el Congreso está dispuesto a aprobar y lo que el mediador está dispuesto a imponerles, sobre todo, a Paul Singer y los fondos NML Elliot y Aurelius, que son díscolos y que han sido muy militantes contra la posición de la Argentina", explicó.

Respaldo estadounidense

n otra fuerte señal de respaldo a la Argentina, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, elogió los "esfuerzos de buena fe" del gobierno nacional para resolver el prolongado litigio de la deuda con los holdouts.

Lew habló ayer por teléfono con el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, con quien discutió el progreso en las negociaciones con los acreedores del país que desistieron de participar de los canjes de deuda de 2005 y 2010. El viernes pasado el Gobierno les hizo una nueva propuesta de pago, tras cinco días de intensas negociaciones en Nueva York.

"El secretario Lew elogió los esfuerzos de buena fe de la Argentina para resolver esta prolongada disputa", informó el Departamento del Tesoro en un comunicado, en el que dio cuenta de la conversación entre Lew y Prat-Gay.

Lew además "se hizo eco" de la fuerte esperanza que expresó Dan Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa para guiar las negociaciones, de que "todos los acreedores podrán resolver sus diferencias y llegar a un acuerdo con la Argentina".

La charla entre Lew y Prat-Gay, dos días después de la presentación de la oferta formal, ofreció otra clara señal de respaldo de parte de la administración Obama al gobierno nacional y elevó la presión sobre los fondos buitre más duros, entre ellos Elliot Management, líder de la ofensiva judicial contra la Argentina, para acercar posiciones y llegar a un acuerdo.

El gesto del gobierno federal de Estados Unidos, con el cual la Casa Rosada ha buscado restaurar las relaciones luego de los cortocircuitos durante la gestión kirchnerista, se suma al respaldo que brindó Pollack en su comunicado, en el que derrochó elogios para el presidente Mauricio Macri, Prat-Gay y el equipo que lideró el secretario de Finanzas, Luis Caputo, en Nueva York. Y también, al aliento que brindó la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, la semana pasada.

Por sobre todo, que el Tesoro de Estados Unidos señale que la Argentina negocia "de buena fe" unge a la propuesta de la Argentina y destierra uno de los argumentos más ásperos escuchados en contra del país durante la gestión kirchnerista por estas latitudes: las dudas sobre las reales intenciones de la Argentina de poner fin a la disputa con sus acreedores.

Durante la gestión de Cristina Kirchner, el juez Griesa había puesto en duda la buena fe del gobierno argentino para negociar con los acreedores y resolver el problema, en particular luego de las reiteradas declaraciones oficiales que prometían "no pagar un solo peso" a los buitres.

Durante el Foro Económico Mundial que se realizó en Davos el mes pasado, Prat-Gay, la canciller Susana Malcorra y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, se preocuparon por dejar en claro ante funcionarios norteamericanos la premura de la Argentina para resolver el litigio con los holdouts, en línea con el mensaje del presidente Macri.

La renovada sintonía entre Buenos Aires y Washington no es menor en la puja con los fondos buitre. Si bien nadie puede forzar a los fondos a que acepten la oferta argentina, Pollack y el Tesoro de Estados Unidos han ofrecido dos señales contundentes a favor del país.

El gobierno argentino presentó el último viernes una oferta de pago a los acreedores que contempla el desembolso de US$ 6500 millones, con una quita sobre los intereses del 25% respecto de la sentencia de Griesa.

De los seis fondos más grandes con los que negocia el país, hay dos que ya aceptaron la propuesta: Montreux Partners y Dart Management. Así, se sumaron a los 50.000 bonistas italianos que el fin de semana pasado también habían alcanzado un acuerdo.

En cambio, otros cuatro fondos (Elliot, Aurelius, Bracebridge y Davidson Kempner) ya adelantaron su rechazo a la oferta.


(Publicado por La Nación - Argentina, 10 febrero 2016)
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