El recién asumido presidente
de Argentina, Mauricio Macri, anunció el lunes la eliminación de los impuestos
a las exportaciones agropecuarias e industriales, una medida que apunta a
impulsar la estancada economía del país sudamericano.
En
cumplimiento a las promesas de campaña, el mandatario de centroderecha eliminó
las retenciones impositivas para el trigo, el maíz, la carne vacuna y los
bienes industriales, y redujo la tasa que paga la soja, el principal cultivo
del país.
El país austral,
uno de los mayores exportadores mundiales de alimentos, aplicaba impuestos
-conocidos como "retenciones"- del 23 por ciento a los envíos de
trigo al exterior, del 20 por ciento a los de maíz, del 15 a los de carne y del
35 por ciento a los de soja.
"Argentina
pasa a tener retención cero para las economías regionales", dijo Macri
ante un grupo de agricultores.
"Hoy,
como lo prometí durante la campaña, estoy apostando a la capacidad del sector
agrícola para aumentar la producción", señaló, y aclaró que el lunes
firmará el decreto con los cambios en los tributos.
Luego, en
medio de una agitada agenda, el presidente expuso por la tarde ante los
industriales más relevantes del país.
"A
partir de hoy en la Argentina no va a haber más retenciones (impuestos) a la
exportación industrial, porque no corresponden", dijo Macri en su discurso
en una conferencia de la Unión Industrial Argentina (UIA).
Previamente,
el presidente de Fiat Chrysler Automobile Argentina, Cristiano Rattazzi, había
cuestionado los actuales impuestos del 5 por ciento a la exportación de
automóviles, que afectan a una industria clave ya golpeada por la crisis del
vecino Brasil.
Argentina
es el cuarto exportador global de maíz, el tercero de soja y un importante
proveedor internacional de trigo, cuyos envíos tienen como destino principal a
Brasil.
El ministro
de Agricultura, Ricardo Buryaile, explicó tras el anuncio que la menor
recaudación por retenciones será compensada por mayores ingresos tributarios de
otros sectores.
"Se va
a compensar con más impuesto a las ganancias, a los sellos, a los ingresos
brutos, a los débitos bancarios y con más producción y generación de
empleo", explicó.
Tanto las
exportaciones de soja como las de su harina y aceite derivados, que tributan un
32 por ciento, ahora bajarán 5 puntos porcentuales, confirmando lo que había
dicho a Reuters el jefe de una cámara sectorial diez días atrás. [nL1N13R3DI]
Antecedentes
Los altos
impuestos a la exportación fueron uno de los puntos principales que enfrentaron
durante casi ocho años al poderoso sector agrícola con el Gobierno de
centroizquierda de Cristina Fernández, quien dejó su cargo la semana pasada
tras dos mandatos consecutivos.
"Hoy
se cierra un capítulo. Termina una etapa de confrontación y arranca un camino
de construcción, de cooperación entre el campo y el sector público",
señaló en un comunicado la Sociedad Rural Argentina (SRA), que representa a los
productores de mayor escala del país.
Los cambios
en las políticas intervencionistas de Fernández abren el terreno para una mayor
producción de granos en Argentina, lo que en días recientes añadió presión a
los precios de la soja en el mercado de Chicago.
Macri
espera que al eliminar impuestos a las exportaciones del sector agropecuario,
que es el que más divisas genera para el país, vuelvan a ingresar fondos
frescos a la estancada economía de Argentina.
La
actividad en el país está agobiada por la falta de inversión y por una inflación
galopante que corroe el poder adquisitivo de los salarios. Macri propone
aplicar políticas más amigables para los mercados con el objetivo de atraer
capitales.
"Si
ustedes tienen éxito y crecen, van a dar trabajo a muchísimos argentinos que
hoy no lo tienen y le van a mejorar el trabajo a aquellos que lo tienen",
afirmó Macri ante un auditorio compuesto por los principales líderes
empresariales de la tercera economía de América Latina.
"El
incentivo es justamente a la inversión, a la innovación", añadió.
"Hemos
luchado por esto durante años", afirmó Pedro Vigneau, un productor de la
provincia de Buenos Aires -el mayor distrito agrícola del país- y
vicepresidente de la entidad sectorial Aapresid. "Ahora la pelota está de
nuestro lado, nosotros tenemos la responsabilidad de aumentar la
producción", dijo.
(Publicado
por Reuters – Argentina, 14 diciembre
2015)
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