A petición
de industrias establecidas en México, la Secretaría de Economía analiza la
posibilidad de imponer salvaguardas a las importaciones mexicanas de acero, una
medida consistente en elevar los aranceles a condición de ciertos compromisos
de las empresas beneficiadas. Se trataría de una medida de protección
intermedia entre imponer más cuotas compensatorias contra prácticas desleales
de comercio en la proporción que se justifique caso por caso, como lo plantea
la Secretaría de Economía, y aumentar unilateralmente los aranceles a las
importaciones de acero, como lo demandan las industrias acereras de México.
Desde
diciembre del 2012, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero
(Canacero) ha solicitado aplicar medidas de salvaguarda, sobre lo cual ha
puesto mayor exigencia en el 2015 con el incremento de importaciones de
productos siderúrgicos.
Ildefonso
Guajardo, secretario de Economía, se ha opuesto a elevar unilateralmente los
aranceles a los países con los que México no tiene acuerdos comerciales,
aduciendo que hay importaciones de acero competitivas en calidad y precio que
se hacen bajo las normas internacionales de comercio.
“Nuestra
vocación es a los no aranceles”, dijo Emilio Cadena, presidente del Consejo
Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), en
alusión al caso del acero y en línea con Guajardo en cuanto a combatir las
prácticas desleales.
En
contrapunto, Francisco Orduña, vocero de Altos Hornos de México, expuso que se
vive una “crisis del acero” en el país. “No es lo mismo perder la industria
siderúrgica que la del juguete; la industria siderúrgica es estratégica”,
agregó.
Los
acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) permiten como posible
protección, bajo ciertas circunstancias, medidas antidumping (ventas a precios
deslealmente bajos), derechos especiales para compensar subsidios indebidos y
las salvaguardas de urgencia para limitar temporalmente las importaciones. “El
propósito de la salvaguarda está en darle un respiro a la producción nacional
para que se ajuste ante un daño grave”, dijo Hugo Perezcano, consultor jurídico
de iIuris. Las salvaguardas se pueden aplicar aun si no hay competencia
desleal, pero las empresas beneficiadas deben someterse a un programa de
ajuste, que podría incluir mejorar sus costos, por ejemplo. Duran cuatro años,
con posibilidad de extenderse otros cuatro sólo si persiste el daño grave y hay
pruebas de que la rama de la producción está en proceso de ajuste.
Aspectos de
las medidas de protección
Se aprueban
como un “alivio” a un daño grave de la industria nacional.
Se pueden
aplicar aun cuando no haya prácticas desleales de comercio.
Duran
cuatro años y se pueden prorrogar por otros cuatro.
Se excluye
a los países con tratados comerciales, a menos que estén entre los principales
orígenes de importación.
Comprometen
a las empresas locales a un programa de ajuste.
México sólo
ha aplicado una salvaguarda contra las importaciones de pierna y muslo de
Estados Unidos.
Se
aplicaría a terceros países con los que méxico no tiene TLC
En ciernes,
arancel de hasta 15% a importaciones de acero
El gobierno
mexicano impondría un arancel de entre 10 y 15% a las importaciones de acero
procedentes de China y Rusia, dependiendo del tipo de producto, informaron
fuentes de la industria cercanas al proceso de negociación con autoridades
federales.
Este
miércoles se espera que la Secretaría de Economía, que encabeza Ildefonso
Guajardo, determine medidas para que la industria del acero pueda competir en
igualdad de circunstancias contra las importaciones de terceros países, con las
que México no posee acuerdos comerciales, en donde lo ideal es que sea la
imposición de aranceles la medida inmediata a resolver el problema.
Para José
Luis de la Cruz, director del Centro de Estudios Económicos de la Confederación
de Cámaras Industriales (Concamin), un arancel de 10% no afectaría a la
industria automotriz ni a la electrónica los mayores consumidores de acero en
el país. Explicó que las armadoras compran lámina plana especial a Estados
Unidos y Alemania y sólo 4% a terceros países, así que el impacto sería de 10
dólares por unidad, por lo que al exportarse el producto se compensa el
arancel; caso muy similar a la industria de electrónica o electrodomésticos que
usan programas de comercio exterior y se suprime el impuesto al exportar el
insumo importado. Manuel Herrera, presidente de la Concamin, dijo que apoya a
la industria del acero y sus cadenas productivas, de modo que no tolerará ni
permitirá que prácticas ilegales o desleales afecten al sector.
Recordó que
el tema de las importaciones del acero chino es un problema mundial que ha
impactado de manera negativa a la industria, pero en la Concamin “se cuidará y
salvaguardará al resto de la cadena productiva a fin de que prácticas desleales
de importaciones no la afecten”.
(Publicado
por El Economista – México