La
maquinaria financiera de Telefónica sigue en marcha. Ahora con el objetivo de
impulsar las políticas retributivas para la plantilla.
La
compañía, que preside César Alierta, ultima el lanzamiento de un nuevo plan
global de compra incentivada de acciones para empleados, que ha sido bautizado
inicialmente como GESP 2015.
En
principio, según fuentes conocedoras del proceso, la inversión que podrá hacer
cada empleado se situará entre 25 y 150 euros al mes, cuando en programas
anteriores la inversión máxima era de 100 euros mensuales.
El plazo de
tenencia de las acciones será de 12 meses, con lo que la inversión máxima anual
podría ser de 1,800 euros y la mínima de 300 euros.
Cuando
finalice el periodo de tenencia, el programa diseñado por Telefónica incluye la
entrega de una acción de recompensa por cada título comprado y mantenido por el
trabajador en su cuenta Computershare hasta la conclusión de este plan.
Uno de los
objetivos principales de estos planes lanzados por Telefónica, conocidos como
Global Employee Share Plan (GESP), es fortalecer el carácter de empleador
global de la propia compañía, que busca también crear una cultura retributiva
común para todas las filiales del grupo.
La
española, además, quiere incentivar con estos programas la participación de los
empleados en el capital, impulsar la motivación y la fidelización, además de
retener el talento en su plantilla. De cara a este próximo plan, la intención
del grupo es dar entrada en el capital a más empleados de países en los que
está ampliando operaciones, como Alemania o Brasil.
Telefónica
aprobó un primer programa GESP en el 2009 y un segundo para el periodo
2012-2014. En el último tramo de estos programas, los más de 21,000
trabajadores que participaban en el plan (casi 17% de la plantilla que el grupo
tiene en todo el mundo), recibieron un total de 1 millón 778,099 acciones de la
compañía (equivalentes en ese momento a casi 4% del capital total) de
recompensa por su fidelidad. En el momento de la entrega, dicho paquete de
acciones estaba valorado en 20 millones de euros.
Estos
títulos entregados a los empleados formaban parte de la propia autocartera de
la compañía, que habitualmente mantiene una intensa actividad financiera en
este ámbito. En esos planes, en los que Telefónica contó con la colaboración de
Morgan Stanley, fueron invitados a participar los consejeros ejecutivos de la
propia operadora.
La
intención de la operadora es comunicar las condiciones definitivas a los
trabajadores en los próximos días. La compañía va a utilizar como prescriptor
del plan a Rafael Nadal, actual embajador de la marca Telefónica en todo el
mundo. La empresa quiere usar la figura del popular tenista para animar a los
empleados a que inviertan en acciones de la propia empresa.
De cara a
impulsar la participación, la compañía quiere hacer valer también la
consolidación de sus planes de retribución al accionista, incluido el pago de
un dividendo de 0.75 euros por acción en el 2015 y el 2016.
(Publicado por Agencias, 14 mayo 2015)