Como estaba previsto, a las tres en punto de la tarde del lunes, entraron los 14 jueces (uno desistió) en la magna Sala de la Corte Internacional de Justicia para proceder con la fase oral del pleito entre Bolivia y Chile. Antes, el presidente Ronny Abraham (Francia) tomó juramento a los dos jueces ad hoc, Ives Daudet (Francia) y Louise Arbour (Canadá), nombrados por Bolivia y Chile, respectivamente.
Secuencia
Las 15.15, fue el turno del agente chileno Felipe Bulnes, quien recitó un introito de la defensa de su país ante la demanda de Bolivia. En buen inglés y correcta dicción resumió la secuencia de su alegato, repetido luego ad- nauseam por sus abogados: que el Tratado de Paz y Amistad de 1904 tiene una vigencia de más de 111 años y que en virtud del artículo 6 del Pacto de Bogotá, adoptado el 30 de abril de 1948, la CIJ debería declararse incompetente para considerar la demanda. De lo contrario, sostuvo, "se destrozaría la razón de ser de dicho pacto, comprometiendo la paz de América". Confió a la CIJ actuar como guardián de dicho instrumento jurídico. Otro punto repetitivo fue denunciar la "verdadera naturaleza oculta" de la demanda boliviana: revisar el Tratado de 1904, para satisfacer la "aspiración" largamente acariciada, contar con una salida soberana al mar.
Bulnes distribuyó por segmentos la intervención de sus abogados: Mónica Pinto (Argentina) se ocuparía del artículo 6 del Pacto de Bogotá; Daniel Bethlehem (Reino Unido) de interpretar el Tratado de 1904; Samuel Wordsworth (Reino Unido) de los motivos por los que la CIJ se declararía incompetente; y, finalmente, Pierre Marie Dupuy (Francia), fundamentaría la excepción preliminar de Santiago.
Mónica Pinto, la septuagenaria jurista, en francés impecable, se apoyó con reiteradas invocaciones a los dictámenes de la CIJ en ocasión del litigio entre Nicaragua y Colombia, para restar competencia a ese estrado. El plato fuerte de su intervención fue que al tratar aquel caso, "la CIJ ya había adoptado una interpretación del artículo 6 del Pacto de Bogotá". Se refirió luego a la actitud aparentemente ambigua de Bolivia con respecto a dicho Pacto.
Daniel Bethlehem, conocido abogado británico, desmenuzó el Tratado de 1904, deseando probar que la salida al mar para Bolivia tiene una vida centenaria, que asegura el libre tránsito a perpetuidad. Su mensaje fue que Bolivia tiene todo, menos soberanía y que sin ella podría seguir viviendo tranquilamente otros cien años.
Samuel Wordsworth, otro abogado londinense, de Essex Street Chambers, dedicó su verba a argumentar porqué la causa boliviana escapaba a la jurisdicción de la CIJ. Dijo que "obligación de negociar" era una argucia boliviana que pedía una negociación que no era abierta, sino que tenía a priori una conclusión satisfactoria a la aspiración nacional de contar "con una salida soberana y útil al océano Pacífico" y que la tal negociación no serviría para otra cosa que para fijar detalles. Situación inaceptable para Chile. Citó, por añadidura el artículo 267 y el noveno transitorio de la Constitución boliviana, alarmado por su contenido reivindicacionista. Hizo énfasis en la traducción de la palabra "reivindicación" que en lengua inglesa lleva a error, porque "vindication" es sinónimo de venganza, revancha, términos que a los jueces podría haber molestado. Wordsworth asumió el rol de cumplido y articulado operador que resumió la argumentación chilena, con cierto énfasis histriónico y claridad en su exposición.
Chile finalizó con la disertación del profesor francés Pierre-Marie Dupuy, que luego de argumentos ya escuchados rechazó la noción de "obligación a negociar", invocando la continuada vigencia del Tratado de 1904, pero sin aportar novedad de valor a las contribuciones explicadas por sus colegas. Pena para un catedrático de su talla.
Estrategía
En suma, la estrategia chilena descansa en inducir a Bolivia a debatir la vigencia del Tratado de 1904, sin dar mayor importancia a la noción de los "actos unilaterales de los Estados" y aferrarse con insistencia al artículo 6 del Pacto de Bogotá.
Para ello, empleó una artillería de argumentos bien apuntalados y, en la forma, presentó a sus dos adláteres británicos ataviados con el uniforme de reglamento y sus cabezas encasquetadas con blancas pelucas de albos rizos, esparciendo el escenario judicial con un aire medieval.
Se espera, no sin impaciencia, la réplica de Bolivia el miércoles 6 de mayo, para lo cual se ha programado para hoy martes una reunión de trabajo del equipo de abogados internacionales, encargados de rebatir la plataforma chilena, bajo la égida del agente Eduardo Rodríguez Veltzé.
Últimos detalles
El Procurador Héctor Arce aseguró que existen los elementos suficientes para demostrar la jurisdicción y competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para tratar la demanda boliviana contra Chile en busca de un diálogo sobre una salida soberana al Pacífico. Bolivia expondrá sus alegatos a partir de las 04:00 (hora boliviana) de este miércoles.
"Con el mejor ánimo" y seguros de contar con los elementos suficientes para demostrar la competencia de los jueces, el equipo jurídico boliviano en La Haya ultima los detalles de los alegatos que expondrá mañana para responder a Chile y defender la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para el tratamiento de la demanda marítima, anunció hoy el Procurador General del Estado, Héctor Arce.
A partir de las 04.00 de mañana, hora boliviana, los jueces de la corte internacional, instancia de la Organización de Naciones Unidas (ONU), empezarán a escuchar la exposición del equipo boliviano presidido por el agente Eduardo Rodríguez. Como lo hizo el lunes la misión chilena, la boliviana tendrá tres horas para defender su posición.
"El equipo jurídico boliviano afina los detalles a pocas horas de la presentación de nuestros alegatos y lo hace con la más plena convicción", aseguró Arce a través de su cuenta de Twitter, mientras que en una entrevista desde La Haya con la estatal Patria Nueva dijo que existen los "elementos suficientes para demostrar la jurisdicción y competencia" del tribunal intermnacional en este caso.
Chile, a la cabeza de su agente Felipe Bulnes, defendió ayer en la exposición de alegatos orales el recurso presentado para evitar que la demanda boliviana sea considerada por la máxima instancia de justicia internacional con argumentos centrados en la vigencia del Tratado de 1904 y el Pacto de Bogotá, que impide tratar casos resueltos antes de su constitución, en 1948.
Bulnes y tres abogados representantes de Chile coincidieron en denunciar que Bolivia busca en el fondo renegociar el Tratado de 1904 y, a partir de esa posición, argumentaron que el artículo VI del Pacto de Bogotá cierra a la corte cualquier posibilidad de declararse competente para conocer casos que fueron resueltos con anterioridad a 1948, como el boliviano-chileno.
El Procurador, parte del equipo que se encuentra en La Haya encabezado por el canciller David Choquehuanca, aseguró que la posición boliviana está sólidamente respaldada por argumentos jurídicos y expresó que hasta fin de año esperan contar con un fallo que reafirme la competencia de la corte sobre la causa que busca se obligue a Chile a negociar sobre sus compromisos de otorgar a Bolivia una salida soberana al mar.
Si los jueces fallan a favor de Bolivia se comenzará tratar el tema de fondo de la demanda. "Esperamos (después del fallo sobre el incidente) inmediatamente sea reabierto el procedimiento sobre la causa principal y escuchemos a Chile qué es lo que tiene que decir sobre la certeza, el fondo y la pertinencia jurídica que ha planteado Bolivia en su demanda", sostuvo.
La delegación boliviana aseguró ayer que los alegatos chilenos en la CIJ son rebatibles. "Está trabajando el equipo jurídico boliviano", aseguró Arce y expresó que los juristas están con el "mejor ánimo, predisposición y unidad".
(Publicado por La Razón - Bolivia, 5 mayo 2015)
______________