El acuerdo
alcanzado la semana pasada entre los acreedores conocidos como
"holdouts" y Citigroup para que el banco pueda cancelar dos pagos de
deuda de Argentina viola las leyes del país sudamericano, dijo el miércoles el
ministro de Economía de esa nación.
Citigroup
quedó en medio de una feroz batalla judicial entre acreedores de bonos impagos
y Argentina luego de que el juez de Nueva York, Thomas Griesa, le impidiera
cancelar pagos de títulos que la nación está honrando.
El problema
pareció quedar zanjado con el acuerdo logrado la semana pasada, que contó con
la venia de Griesa, pero el ministro Axel Kicillof dijo que ese trato implica
que el banco no garantizará el cobro de los títulos.
El acuerdo
"es claramente violatorio de la normativa argentina (...) es para
favorecer a los fondos buitres. Lo que tendría que hacer el Citibank es
garantizar que los tenedores de bonos cobren el bono. Tiene que cumplir la ley
local", señaló Kicillof en rueda de prensa.
La filial
argentina de Citigroup debe procesar dos pagos de deuda el 31 de marzo y el 30
de junio, el primero de ellos por 3,7 millones de dólares. Antes de conocerse
la autorización de Griesa para que procese los pagos, Argentina había amenazado
con retirarle la licencia bancaria.
Citigroup
"no va a garantizar que cobren los bonos (...) Leyendo la letra chica de
este acuerdo, lo que encontramos aquí es una trampa y posiblemente se esté por
configurar una estafa a los bonistas", dijo el ministro de Economía.
"La
estafa se configuraría cuando el tenedor de bonos (...) no cobre, y no cobre
por la inacción del Citibank o el acuerdo espurio del Citibank", añadió
Kicillof.
El juez
Griesa interviene en la disputa legal entre Argentina y acreedores a quienes
dejó de pagarse en medio de un gigantesco default de unos 100.000 millones de
dólares en el 2002.
El Gobierno
argentino abrió canjes de deuda en el 2005 y el 2010, que implicaban una fuerte
quita y fueron aceptados por el 93 por ciento de los acreedores.
Los fondos
conocidos como "holdouts" o "buitres" no aceptaron la
reestructuración y recurrieron a la justicia de Estados Unidos para buscar la
cancelación del total de la deuda.
A partir de
la demanda de los holdouts, Griesa decidió bloquear pagos de Argentina a sus
acreedores reestructurados hasta tanto no cancele la deuda que mantiene con los
bonistas con deuda que cayó en default en el 2002.
El año
pasado, Griesa había permitido tres veces a Citigroup procesar operaciones,
hasta que en marzo decidió no volver a hacerlo. Pero en un giro sorpresivo, el
juez decidió otorgar nuevas autorizaciones.
(Publicado
por La Nación - Argentina, 26 marzo 2015)
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