México
anunció un límite a las áreas en las que empresas y consorcios podrán
participar en contratos de exploración y extracción de hidrocarburos en aguas
someras, para incentivar la competencia, pero no hizo referencia a algunos
puntos cruciales del esquema fiscal que los inversores desean conocer.
México
delineó el jueves las bases de los 14 contratos que licitará en aguas someras
del Golfo de México en el 2015, el primer paso en una profunda apertura del
sector petrolero a la inversión privada aprobada este año.
"Por
primera vez damos paso a una licitación pública, abierta a las empresas
nacionales e internacionales para explorar y eventualmente extraer los recursos
fósiles en aguas someras, bajo la modalidad de contratos de producción
compartida", dijo el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.
Un 90 por
ciento de la fórmula utilizada para adjudicar los contratos de 25 años
dependerá de cuánta participación en la utilidad operativa ofrecerán las
empresas al Gobierno, mientras que el resto será determinado por el monto de
inversión que comprometan.
Las bases,
ampliamente esperadas por el sector, establecen que las empresas o consorcios
que deseen participar en las licitaciones no podrán presentar ofertas por más
de cinco áreas, dijo el comisionado presidente del regulador del sector
petrolero, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Juan Carlos Zepeda.
Las firmas
tampoco podrán participar en dos consorcios, mientras que las "empresas de
gran escala" -aquellas que producen más de 1.6 millones de barriles de
petróleo crudo equivalente (bpce)- no podrán asociarse para pujar por los
contratos.
"Queremos
tener una competencia y una participación diversa, queremos evitar
concentración en pocas manos, en pocos grupos empresariales", dijo Zepeda
durante la presentación de las bases de la licitación de los contratos.
"Las
empresas podrán asociarse entre ellas, pero ninguna empresa puede estar
jugando, digamoslo así, en más de un equipo", añadió.
La
licitación de las áreas en aguas someras forma parte de la llamada Ronda Uno,
en la que se licitarán contratos también para campos maduros, áreas de shale
(lutitas) y otros hidrocarburos no convencionales, así como en aguas profundas.
Límites no
son práctica común
Fabio
Ortega, alto ejecutivo en México de la petrolera estatal colombiana Ecopetrol
(ECO.CN: Cotización), dijo que los límites a los contratos no son una práctica
común. "Vamos a ver esta limitación qué tanto afecta", afirmó.
"Para
Ecopetrol los términos que se han presentado en términos generales, se asemejan
a los estándares internacionales (...) Ecopetrol tiene todo el interés y está
activamente evaluando todo el paquete de la Ronda Uno", agregó.
México
apuesta a grandes inversiones en la Ronda Uno para tratar de apuntalar su
alicaída producción de gas y crudo, que es un pilar de las finanzas públicas.
La
producción de hidrocarburos del país ha bajado este año a alrededor de 2.4
millones de barriles por día (bpd), desde los 2.5 millones de bpd del 2013.
Zepeda dijo
que las empresas que deseen ser operadores de las áreas deberán acreditar
inversiones ya realizadas por al menos 1,000 millones de dólares en otros
proyectos o participación en tres proyectos de exploración y extracción, así
como experiencia en el desarrollo de campos costas afuera.
Al mismo
tiempo, la firma operadora debe tener al menos una tercera parte de la
participación económica del proyecto en el caso de consorcios.
"El
interés económico de la empresa que va a realizar las actividades tiene que ser
importante y no debe de haber otro socio que tenga mayor interés económico que
la empresa operadora", dijo Zepeda.
La
subsecretaria de Hidrocarburos, Lourdes Melgar, dijo por su parte que los
contratos de aguas someras, que serán de producción compartida, tendrán una
vigencia de 25 años prorrogables por 10 años más para la etapa de desarrollo.
(Publicado
por Reuters, 12 diciembre 2014)
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