El presidente Nicolás Maduro dio inicio a la jornada de aprobación de leyes habilitantes con la reforma a la Ley contra la Corrupción.
En pantalla de VTV, el mandatario, "incorpora sanciones contra el llamado soborno internacional o transnacional, que se ha ido colando con cada vez más fuerza para hacerle daño a la economía y la vida social de la patria (…) y podrir diversos funcionarios a diverso nivel".
"En segundo lugar, acciones judiciales por delitos contra el patrimonio público que ahora no prescribirán. Hay que perseguirlos más allá de los tiempos. En tercer lugar, con esta Ley Habilitante se crea el cuerpo nacional contra la corrupción, institución vital para lograr la cohesión de los tres elementos, el ético educativo cultural, el institucional legal y el sancionatorio investigativo y policial".
También firmó el decreto con rango, valor y fuerza de ley en el cual se crea —"y le doy responsabilidades directas y especificas"— el Cuerpo Nacional contra la Corrupción. Comentó que aún evaluaba nombres que integraran ese cuerpo, "guerreros y guerreras de la verdad y la honestidad para ponerlos al frente de esta tarea histórica".
Organismo
Maduro enseñó una lámina con un organigrama en la que enseña cómo operará esta suerte de policía anticorrupción. Para tomar decisiones la nueva instancia se apoyará en las informaciones ofrecidas por las organizaciones de base del chavismo, con informaciones consignadas por un centro de inteligencia financiera y en el aporte del polémico Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa), un organismo definido por el reconocido académico Antonio Pasquali como un centro de espionaje. Maduro justificó la medida con una de las tantas frases clave que repitió a lo largo de casi dos horas de alocución: "no hay socialismo posible si existe corrupción".
Poco después el Presidente informó que crearía el Sistema Popular de Protección de la Paz. De este anuncio hubo menos detalles pero sí quedó clara la razón que motivó su fundación: la lucha contra "el terrorismo y garantizar la vida de todos los venezolanos" y asegurar "la derrotade la amenaza paramilitar que se ha instalado en Venezuela por culpa de la ultraderecha terrorista".
Maduro también completó los anuncios que inició hace una semana con la designación del diputado oficialista Freddy Bernal como presidente de una comisión encargada de reestructurar las policías venezolanas. El Presidente firmó una nueva ley "para la revolución policial" que iniciará ese trámite y procurará combatir el delito con un enfoque social preventivo. El proceso bolivariano ha sido incapaz en 16 años de impedir la escalada de violencia, la penetración de la delincuencia en las policías, ni de evitar las prácticas violatorias de los derechos humanos cometidas por éstos.
(Publicado por El Nacional - Venezuela, 20 noviembre 2014)
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