
Desde las 7:00 am usuarios en Twitter informaron de una fuerte presencia policial y militar en Chacaíto y sus alrededores, donde este martes se tiene pautada la salida de la marcha convocada por Leopoldo López hasta el Ministerio de Interior, Justicia y Paz.
Ciudadanos y periodistas reportaron que los cuerpos de seguridad impedían la instalación de medios de comunicación en el lugar.
Debido a las medidas de seguridad tomadas para impedir la entrada de manifestantes a la plaza Brión, las autoridades cerraron el paso vehicular desde la avenida principal de El Bosque y la avenida Libertador hacia la parte posterior de la tienda Beco, que conduce a la Francisco de Miranda, El Rosal y Las mercedes.
Tanto GNB como Policía Nacional Bolivariana, además de mantener cercada la plaza, tienen personal y vehículos en la avenida Tamanaco de El Rosal.
Cerca de las 11:00 de la mañana, al menos tres cuadras de la avenida Francisco de la Miranda desde la plaza José Martí ya estaban llenas de manifestantes, que esperaban las órdenes de los dirigentes de la concentración para definir qué hacer. Sin embargo, todos los accesos posibles hacia el Ministerio de Interior y Justicia están cerrados por piquetes de la Guardia Nacional.
A la marcha se le dan instrucciones específicas: Resistencia pacífica y repetir ese mensaje, porque se dispuso de un solo camión de sonido, puesto que a quienes iban a instalar otros en distintos puntos de la avenida, no se lo permitieron en la madrugada.
Indicaron a la gente también sentarse cuando llegue el dirigente Leopoldo López.
El concejal de Voluntad Popular, Darío Ramírez, quien fue detenido ayer, ratificó el carácter pacífico de la protesta.
Opositor se entrega
Un dirigente opositor buscado por incitar a la violencia en las protestas que sacuden a Venezuela se entregó el martes a las fuerzas de seguridad, pero decenas de miles de seguidores inundaron las principales avenidas de Caracas impidiendo su trasladado por tierra.
Leopoldo López, quien estuvo en la clandestinidad hasta el martes por una orden de arresto en su contra en medio de las protestas que ya dejaban cuatro muertos, dio un breve discurso y se subió a una tanqueta blanca que vigilaba la concentración opositora, según testigos de Reuters.
Con una bandera venezolana en el puño derecho en alto y una flor en la mano izquierda, López entró al vehículo mientras sus seguidores coreaban "Leopoldo, amigo, el pueblo está contigo".
"Si mi encarcelamiento vale para el despertar de un pueblo, para que Venezuela despierte definitivamente y podamos construir ese cambio en paz y democracia (...) entonces vale este encarcelamiento infame", dijo López antes de entrar a la tanqueta, escoltado por miembros de la Guardia Nacional.
Después de avanzar unas cuadras dentro del vehículo blindado, los militares trasladaron a López a una camioneta todoterreno ante el reclamo de la muchedumbre que exigía verlo.
Pero una marea de manifestantes bloqueaba las principales avenidas de Caracas y las fuerzas de seguridad no encontraban rutas alternativas para continuar su trayecto. La camioneta tuvo que ingresar a un aeropuerto militar dentro de la ciudad.
Las manifestaciones contra el deterioro de la economía y los problemas de inseguridad en Venezuela cobraron fuerza el lunes luego de que cuerpos de seguridad del Estado allanaran la sede del partido opositor de López, Voluntad Popular, buscando a sus dirigentes.
A pesar de que las intensas protestas, que llevan una semana en Caracas y casi 20 días en el resto del país, no hay indicios de que puedan poner en juego la continuidad de Maduro en el poder.
Los choques entre oficialistas y opositores han dejado en la última semana cuatro fallecidos, cientos de heridos y destrozos en oficinas públicas de Caracas y otras ciudades.
Venezuela luce partida entre quienes defienden a rajatabla los millonarios planes sociales del Gobierno que han beneficiado a buena parte de los 29 millones de habitantes, y los que quieren un cambio de timón afligidos por la alta inflación y la galopante delincuencia.
Maduro asegura que la oposición, con apoyo de Estados Unidos, busca reeditar el golpe de Estado del 2002 que alejó brevemente del poder a su fallecido mentor Hugo Chávez.
Pero los líderes opositores sostienen que sólo buscan acortar su mandato a través de un referéndum revocatorio, permitido por la Constitución para el 2016.