Este
viernes se cumple un mes del anuncio de la venta de los activos de Petrobras en
el Perú a PetroChina, y todo apuntaría a que no será la única venta de los
brasileños.
Es probable
que PetroChina quiera invertir en todo el proyecto energético que hasta hace
poco ambicionaron hacer los brasileños, es decir, la extracción de
hidrocarburos del lote 58, su transporte al sur peruano a través de ductos de
gas natural y líquidos, y la planta petroquímica.
"Se dedican
a la exploración, explotación, transporte por ductos, plantas petroquímicas y
refinación, quieren hacer todo", afirma una fuente que tuvo contacto con los
representantes de esta empresa durante su reciente visita a Lima.
Además, se
conoció que la brasileña Odebrecht, dueña de Kuntur Transportadora de Gas, a
cargo de la concesión del Gasoducto Andino del Sur, estaría interesada en
iniciar conversaciones con PetroChina para deshacerse de su frustrada inversión
en Kuntur, la cual solo podría interesar ahora a los chinos, sobre todo porque
cuenta con el EIA aprobado.
Dilema
Sin embargo, esto genera un serio dilema al
gobierno peruano, ProInversión tiene previsto licitar el denominado Gasoducto
Sur Peruano el próximo 17 de febrero, proyecto distinto a la concesión de
Kuntur, y también pretende que los líquidos del lote 58, el principal activo
comprado por PetroChina a Petrobras, lleguen a la costa por el ducto de TGP.
"Está bien
que no haya entrado Kuntur por los US$ 5,200 millones que quería invertir en su
ducto, pero está mal que el Estado siga insistiendo en su gasoducto tal como
está diseñado actualmente", indica una de las fuentes del sector consultada por
Gestión.
Explica que
el gobierno debería esperar a que se consolide la compra de PetroChina para
conversar con ellos y definir este tema antes de licitar el gasoducto en
febrero.
"Además, si
solo se hace el ducto de gas natural costará US$ 4,000 millones y si después se
hace el de líquidos, porque seguramente los chinos querrán hacerlo por el sur,
serán otros US$ 3,000 millones, pero si se hacen juntos costarán US$ 5,000
millones", agrega.
Comenta que
a los chinos les interesará un ducto de líquidos hacia el sur porque querrán
instalar una petroquímica de etano. Además, al Perú le conviene que haya un
ducto de líquidos en el sur porque el riesgo a la seguridad energética sería
muy alto si todos los líquidos salen con TGP por el centro del país.
"Este es un
desarrollo que tenía que hacerse en conjunto con el que tiene el contrato de
explotación del lote 58 cuando éste estuviera listo para operar. El Estado no
tenía que anticiparse, fue una medida política", subraya.
Pacific
Rubiales podría devolver lotes.
Al parecer
los problemas que enfrentan las petroleras para desarrollar sus proyectos no
cesan en el país, Pacific Rubiales Energy estaría evaluando la devolución de
los lotes 135 y 137 que tiene cerca de la frontera con Brasil.
La empresa
canadiense estima que en dichos lotes hay unos 600 millones de barriles de
reservas de petróleo y pese a que cuenta con todos los documentos aprobados, se
podría ver obligada a devolverlos al Estado peruano.
Una vez más
una empresa petrolera se ve impedida de trabajar por los problemas que genera
la población ubicada en el área de influencia de los lotes. Ello sin considerar
los retrasos en la aprobación de los trámites por el Estado.
(Publicado por Gestión - Perú, 10 diciembre 2013)
_________________