Justicia
Justicia chilena encarga estudio para rediseño y construcción de nuevo tipo de cárceles
Una completa reingeniería al diseño y construcción de las cárceles en Chile hará el Gobierno, para lo cual está a punto de cerrar un contrato con una consultora estadounidense líder mundial en el tema, que se encargará de reestudiar todo el plan de desarrollo carcelario chileno y proporcionar criterios a seguir.
Así lo anunció a "El Mercurio" el ministro de Justicia, Felipe Bulnes, quien indicó que esta auditoría internacional a la que será sometido el sistema demandará la revisión del nuevo plan de cárceles concesionadas.
El titular de Justicia informó que el estudio -que espera esté listo dentro de unos cuatro meses- abordará aspectos como un cambio total en la clasificación de los presos, con criterios como el delito cometido y la duración de las condenas, factores clave para el diseño de los nuevos penales.
"Hoy los segregamos dentro del mismo penal, asumiendo que todos tienen la misma peligrosidad y requieren de las mismas terapias", dijo el ministro. Ello genera hacer todas las cárceles de un mismo estándar y alta inversión; sin embargo, con una apropiada clasificación se puede tener recintos menos exigentes en cuanto a inversión y a condiciones de seguridad.
"No es lógico pensar que una persona que mató pasionalmente a una mujer por un ataque de celos -y no me estoy refiriendo a la gravedad de la condena que merezca- sea un experto en delitos y que requiere el mismo control y tratamiento que un asesino en serie", señaló.
Lo mismo reza para los autores de delitos económicos, aunque el ministro descartó que ello signifique la creación de un nuevo Capuchinos, bajo el concepto de una "cárcel para ricos".
Los cambios, enfatizó, tendrán que ver con el tipo de penal a construir y la metodología a utilizar en él, sin verse comprometida la zona geográfica donde se requiere levantar cárceles.
Mayor dignidad
Bulnes -quien recientemente dio a conocer un plan de 11 medidas urgentes, que calificó como una "inyección de dignidad" a la condición de los presos en Chile- indicó que el sistema carcelario presenta "un rezago de décadas" y que se han gastado cientos de millones de dólares en cárceles concesionadas que sólo albergan al 20% de los 53 mil reos que están tras las rejas, mientras el otro 80% vive en condiciones que comprometen su dignidad y sus derechos humanos.
Al estudiar el plan existente, Bulnes reveló que se dio cuenta de que "las proyecciones revelaban que así como estábamos, el problema no lo íbamos a arreglar nunca".
En esa línea dijo que una primera medida fue, en coordinación con el MOP, rediseñar la cárcel de Talca, que es la próxima a entregarse y llevarla de 1.800 personas a una capacidad de 3.200, "con mínimo incremento de costos y poniendo un poco más eficiencia en lo que se está haciendo".
"Si yo dejara mi gestión demoliendo la ex Penitenciaría, me sentiría, con todo el crédito que por supuesto le
corresponde al Presidente, dando un paso en materia de derechos humanos que no se ha dado en décadas".
(Publicado por El Mercurio – Chile, 25 octubre 2010)
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