miércoles, 31 de março de 2010


Investigación

Argentina: En caso Aerolíneas hallan más indicios de sobreprecios con Embraer

La justicia federal detectó ayer nuevos indicios sobre la presunta existencia de sobreprecios en la compra de 20 aviones a la fábrica brasileña Embraer para Aerolíneas Argentinas y Austral por US$ 690 millones, confirmaron fuentes tribunalicias a la prensa.

Sólo 24 horas después de ordenado el allanamiento de las oficinas centrales de Aerolíneas, los investigadores judiciales hallaron el segundo reporte interno que recibió su directorio con argumentos y datos precisos en contra de la operación por posibles sobreprecios, y cuya existencia reveló el periódico La Nación.

Desde el Gobierno, sin embargo, redoblaron ayer sus críticas a la pesquisa judicial, en la que también se investiga el presunto cobro de coimas para cerrar la operación a partir de un anónimo que llegó a La Nación y al juez federal Sergio Torres.

El anónimo aportó datos precisos sobre el presunto rol que podría haber asumido el empresario Manuel Vázquez, quien se presentó en Aerolíneas y en Brasil como asesor y "enlace" del entonces secretario de Transporte, Ricardo Jaime.

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, rechazó la hipótesis de las coimas, a la que definió de "fácticamente imposible", y negó que la operación hubiera incluido sobreprecios. Por el contrario, aventuró que todo el revuelo lo causaron "otras constructoras [de aviones] que fueron consultadas y no tenían aviones disponibles" o, también, a una "operación mediática impulsada también por aquellos a los que les tocó manejar la empresa y fracasaron estrepitosamente", en alusión a la compañía española Marsans.

El presidente y gerente general de Aerolíneas cuando se aprobó la operación y actual ministro de Justicia, Julio Alak, también sembró dudas sobre la investigación y denunció que "hubo un fuerte lobby de Boeing" para que fracasara la operación con Embraer. Incluso, se comprometió a aportarle al juez Torres los nombres "de los operadores informales que trataron de que Aerolíneas siguiera siendo una empresa compradora de aviones de Boeing".

Colaboradores del ministro concentraron sus críticas en un ejecutivo de la compañía, Carlos Vázquez, al que acusaron de protagonizar esa intentona frustrada de Boeing, y de trabajar para el presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Jorge Pérez Tamayo.

Preguntas abiertas

Carlos Vázquez -quien no tiene vínculos familiares con el asesor de Jaime, Manuel Vázquez- sería el redactor de los dos reportes que alertaron sobre los presuntos sobreprecios o, por lo menos, quien los distribuyó entre los miembros del directorio de Aerolíneas.

En Comodoro Py, sin embargo, destacaron que Aerolíneas jamás entregó los dos reportes que La Nación reveló el lunes, aun cuando el juez Torres le solicitó a la empresa todos los antecedentes de la operación. También llamó la atención que si Carlos Vázquez trabajaba para Boeing, como acusó Alak, por qué tenía un correo electrónico en Aerolíneas, por qué sus opiniones eran escuchadas por el directorio de la compañía y, más relevante, por qué cuando alertó sobre los posibles sobreprecios por correo electrónico, no fue ignorado o refutado, sino que cosechó por lo menos una respuesta, también por e-mail.

El lunes, además, los investigadores judiciales detectaron el segundo informe que llegó al directorio desde la dirección de e-mail de Vázquez. Allí precisó: "El precio final al que llega Embraer está aproximadamente un 10% sobre los valores normales de venta".

Ayer, la revisión de las computadoras secuestradas durante el allanamiento permitió el hallazgo del primer informe contrario a la operación. Lo había recibido Alak a través de un colaborador suyo desde sus tiempos como intendente de La Plata, Carlos Albarracín, quien entonces se desempeñaba como director de Finanzas de Aerolíneas.

Con ambos reportes en sus manos, Alak planteó sus dudas ante el directorio. Pero tras una tensa reunión con Jaime en la Secretaría de Transporte, según reconstruyó LA NACION, revirtió su posición y defendió la compra, al sostener que logró que Embraer bajara sus precios, que luego aumentaron otra vez, pero por "adicionales" que se sumaron al contrato para motores y equipamiento. "No estábamos comprando un avión para una low cost . [La aeronave] se compra base o full , y esto es casi full . Hemos comprado un avión para que Aerolíneas vuelva a ocupar el lugar de excelencia que ocupó en su momento", argumentó ayer.

Sin embargo, un ex alto ejecutivo de Aerolíneas que participó activamente en las negociaciones aportó otros datos a La Nación en una suerte de defensa de la gestión de Alak: "Había "personajes" en medio que se fueron desactivando, como Manuel Vázquez, y a medida que se desactivaban, el precio fue bajando".

Aquella admisión de la Presidenta

Fue el 19 de noviembre de 2009, en Brasilia. En su afán por resaltar cómo privilegió la relación con Brasil, la presidenta Cristina Kirchner admitió que la compra de 20 aviones a la fábrica Embraer no fue tan beneficiosa para Aerolíneas Argentinas, como ahora defienden los ministros Julio De Vido y Julio Alak. "En un mundo donde todos ofrecen comprar con financiamiento muy barato, nosotros decidimos hacerlo por una cuestión esencialmente política y adquirir aviones aquí, en Brasil", afirmó. Luego calificó el acuerdo como "ventajoso", pero reconoció también que habían recibido otras ofertas con financiamiento más barato.

(Publicado por La Nación – Argentina, 31 marzo 2010)
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