miércoles, 24 de março de 2010


Licitación

México: Firmas de Europa van por nuevo aeropuerto Maya

El aeropuerto de la Riviera Maya interesa a la empresa catalana Abertis, a la francesa Bouygues Batiment International, a los grupos aeroportuarios mexicanos ASUR, OMA y GAP, a IDEAL, de Carlos Slim, y Grupo México, de Germán Larrea, así como a otros grupo de franceses comentó en entrevista con EL UNIVERSAL Humberto Treviño Landois, subsecretario de Transporte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

“Todas estas empresas ya nos manifestaron su interés de adquirir las bases de licitación, mismas que serán publicadas el 15 de abril y ahora están en revisión en la Comisión Federal de Competencia para su aprobación”, dijo.

Este proyecto se ubicará a 131 kilómetros al suroeste de Cancún y estará casi frente al poblado de Tulum, Quintana Roo. De materializarse será la primera concesión aeroportuaria, en toda la historia del país, que se haga de un aeropuerto que no fue construido por el gobierno federal.

La empresa que resulte ganadora tendrá bajo su administración el aeródromo durante 50 años (incluidos los tiempos para su construcción) y en una primera fase se estima que deberá inyectar 3 mil 200 millones de pesos. El gobierno federal aportará los terrenos para su edificación.

“La firma ganadora será aquella que asuma el compromiso de hacer el aeropuerto que el gobierno federal quiere, de acuerdo a las especificaciones técnicas, que haya ahí, así como aquella que ofrezca la tarifa máxima más baja por los servicios aeroportuarios y que al mismo tiempo se apegue a las especificaciones técnicas propuestas en las bases de licitación. El aeropuerto está definido ya en sus características mínimas y por eso es que sabemos el monto para su inicio", detalló el funcionario.

Proyecto a cuatro años

El fallo se dará a conocer el 5 de diciembre próximo y se iniciará la construcción de forma inmediata; deberá entrar en operaciones para el último trimestre de 2013 o en los primeros meses de 2014, detalló Treviño desde su oficina en la ciudad de México.

Dijo que 85% de las 2 mil 100 hectáreas de reserva territorial con la que se cuenta para el proyecto ya están aseguradas por el gobierno federal, con ayuda del gobierno de Quintana Roo, “y 15% restante está en trámites pero sin ningún obstáculo jurídico”.

El funcionario confirmó que ASUR, empresa que había polemizado por la propiedad de ese proyecto debido a que se situaba a no muchos kilómetros de su principal aeropuerto, Cancún, podrá participar en el proceso de licitación que se llevará a cabo.

Hay gran interés

En cuanto al riesgo de declarar desierta la licitación, el subsecretario dijo que no cree posible ese escenario.

"Hay una buena ventana de tiempo, interesante porque este es un aeropuerto muy importante para la región"; sin embargo, reconoció que no sabe si hay otros proyectos en el continente que pudieran “distraer” la atención y los recursos de las firmas internacionales.

Humberto Treviño mencionó categórico que quien obtenga el título de concesión del aeropuerto de la Riviera Maya no enfrentará obstáculos normativos ni legales para su construcción.

Todo se diseñó en este tiempo desde que se anunció su licitación (hace dos años). Ya están los estudios financieros, los de prefactibilidad ambiental y de ahí se concluyó que los aspectos ambientales serán 100% mitigables. "Quién gane tendrá que hacer otros estudios del tema de acuerdo a su proyecto ejecutivo. También ya se hizo el análisis topográfico, la prospección arqueológica, el estudio de mecánica de suelos para la pista, el diseño de las rutas", abundó el subsecretario.

Agregó que la ubicación de la única pista que operará será inamovible y el proyecto ganador tendrá que ajustar los edificios terminales, de mantenimiento, hangares y demás, de acuerdo a la posición que se especificará en las bases de licitación.

Humberto Treviño mencionó que luego de dos años de operación se prevé se logren los 3 millones de usuarios anuales, por encima de los que cada año arriban a las terminales aéreas de Tijuana, Puerto Vallarta, San José del Cabo o Toluca. El máximo que podría alcanzar serían de 5 millones de usuarios cada año . El aeropuerto de la Riviera Maya deberá tener nueve posiciones para las aeronaves y podrá recibir grandes aviones como el Boeing 747.

Controversias internas

El anuncio de la construcción del nuevo aeropuerto en la zona de la Riviera Maya ha levantado polémica en el seno del sector aeronáutico, sobre todo después de que en octubre del año pasado Grupo Aeropuertario del Sureste (Asur) inauguró la segunda pista de la terminal de Cancún incrementando a 28 millones la capacidad anual de pasajeros en esa terminal.

La creación del proyecto se había quedado en stand by, pero ahora que lo formalizó el presidente Felipe Calderón, las opiniones de los expertos se dividen, pues mientras algunos consideran que esa terminal no solamente es viable sino necesaria y benéfica para el turismo, hay quienes aseveran que el aeropuerto no es prioritario y, lejos de ser redituable, podría representar un gasto en exceso en estos tiempos difíciles.

Curiosamente, mientras la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) alista para abril las bases de licitación de la nueva terminal, y la Comisión Federal de Competencia (CFC) determina si legalmente el Grupo Asur puede participar en ese concurso, habitantes y algunas autoridades de Quintana Roo consideran que el proyecto dejó de ser atractivo desde que se inauguró la segunda pista en la terminal de Cancún.

Pero mientras son peras o son manzanas, Asur no se duerme en sus laureles, y por el contrario, trabaja activamente para proteger sus intereses, pues después de invertir 5 mil millones de pesos durante 10 años en la terminal de Cancún, no está dispuesto a que lo dejen fuera de la licitación, pues tendría que compartir parte de las ganancias del pastel que deja el turismo en esa región del Caribe y que hasta ahora prácticamente todas son para el grupo aeroportuario.

Se estima que la inversión total para construir el aeropuerto de la Riviera Maya será de 7 mil 100 millones de pesos (3 mil 200 millones en la parte inicial y el resto en infraestructura e instalaciones) y en cuanto inicie operaciones captará 3 millones de pasajeros de los cuales 20% o 30% actualmente llegan a Cancún y que obviamente Asur no estaría dispuesto a dejar perder.

Pablo Riveroll, analista del sector aeroportuario de la firma Credit Suisse, consideró que la construcción del aeropuerto de la Riviera Maya en estos momentos no tiene razón de ser, pues con los de Cancún y Cozumel se tiene capacidad para satisfacer las necesidades del turismo nacional e internacional.

Stephen Trent, especialista de transporte aéreo en Citigroup, manifestó su escepticismo sobre el plan de crear este aeropuerto secundario que implicará más gastos a las líneas aéreas, no solamente porque tendrán que dividir su factor de carga sino porque también deberán duplicar gastos en infraestructura aeroportuaria y sólo por dar servicio en esa nueva terminal que queda realmente cerca de la de Cancún.

Alejandra Caballero, presidente ejecutiva de la Asociación de Agencias de Viajes en Quintana Roo, expuso que la nueva terminal en Tulum, no traería ningún beneficio adicional a los turistas puesto que Playa del Carmen quedaría a la misma distancia de las dos terminales (Cancún y la Riviera Maya), de modo que los pasajeros harían el mismo tiempo para trasladarse a sus respectivos hoteles, desde una u otra terminal, e insistió en que el aeropuerto ubicado en Cancún ha demostrado su eficiencia.

Por su parte, el director de Administración y Finanzas de Grupo Asur, Adolfo Castro, confirmó que están muy interesados en participar en la licitación para construir la nueva terminal a pesar de considerar que en este momento no es necesaria debido a la modernidad que ofrece la de Cancún para satisfacer la demanda de los próximos años.

Asur opera nueve aeropuertos en el sureste del país, pero el de Cancún le representa 70% del número total de turistas que mueve anualmente, de ahí que su presidente del Consejo de Administración, Fernando Chico Pardo, insista que legalmente no se les puede marginar para participar en la licitación.

A favor

En este polémico asunto, también hay quienes votan a favor de la construcción del nuevo aeropuerto, pues consideran que representaría un detonante de mayores inversiones, una oportunidad de desarrollo para la región y una buena señal de la reactivación económica.

Miguel Torruco Marqués, presidente de la Confederación Nacional Turística (CNT), considera que la construcción de esa nueva terminal aérea, además de generar mayores beneficios al turista y mayor cantidad de empleos, impulsaría una sana competencia entre operadores, en beneficio de los usuarios.

"Toda la infraestructura, además de generar empleos, propicia una mayor competencia y mejores servicios, especialmente para los mexicanos, que representan 85% de la ocupación nacional y que generan una derraman por 86 mil millones de dólares al año, en comparación con los 11 mil o 13 mil millones de dólares que llegan, en promedio, del turismo extranjero.

Alejandro Soto, director de cuentas clave de Merik, empresa que participó en la ampliación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), también comentó a EL UNVIERSAL, que la terminal de la Riviera Maya representará una alternativa y consolidará la actividad turística de esa región.

Hay dos grupos que sin hacer mucho ruido se mantienen a la expectativa con posibilidades y muchos deseos de entrar a la puja en cuanto se den a conocer las bases para la licitación: uno de ellos es el Grupo Aeroportuario Centro Norte (OMA) y el otro, el español OHL.

Ninguno de los dos ha manifestado abiertamente sus intenciones ni sus posibilidades reales de ganar esa licitación, a diferencia de Chico Pardo que sí ha dicho que está seguro de ganarla; ambos prefieren esperar el mejor momento para lanzar sus ofrecimientos.

Grupo OMA se abstuvo de opinar sobre la legalidad de que a Asur participe en la licitación, prefiere esperar a que ese punto lo defina la SCT.

Mientras tanto, OHL se mantuvo expectante y de manera reservada siempre ha dicho que no tienen todavía ningún informe oficial sobre la licitación.

El gobierno federal todavía no da a conocer cuándo lanzará las bases para la licitación aunque se presume que será el 15 de abril, y la CFC aún no se pronuncia en torno a la situación de Asur, mientras tanto, hay varios grupos empresariales y hasta políticos que mueven sus hilos estratégicamente para entrar a la disputa de lo que los expertos consideran que puede ser el negocio más importante de los últimos 10 años en Quintana Roo.

(Publicado por El Universal – México, 24 marzo 2010)
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