Denuncia
Nepotismo ensombrece Poder Judicial de Nicaragua
La planilla del Poder Judicial está llena de hijos, familiares y amistades de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y de los directores de oficinas. Al menos siete de los magistrados de la Corte lo admitieron y brindaron explicaciones sui generis de tanta violación a las leyes que deberían defender.
Con esta práctica de contratar a familiares dentro de la institución que dirigen, los magistrados estarían violentando el artículo ocho inciso C, de la Ley 438, Ley de Probidad de los Servidores Públicos, la cual prohíbe los nombramientos de personas que tengan parentesco dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad con las autoridades de las instituciones del Estado.
Algunos ejemplos
El presidente de la Corte, Manuel Martínez, reconoció que una hija suya, María de Lourdes Martínez Morales, laboró dentro de la Clínica Médica de la CSJ, pero ya renunció.
Martínez admitió que una hijastra suya, de nombre Yahoska, labora dentro de la Corte.
A través de la oficina de prensa de la Corte, Martínez sólo comentó que “es incorrecto” que los magistrados permitan que sus hijos sean contratados dentro del Poder Judicial.
Uno de los magistrados con más familiares dentro del Poder Judicial sería Armengol Cuadra, presidente de la Sala Penal de la Corte.
Su hijo, Enrique Armengol Cuadra Barberena, está contratado como operador de computadora en la Oficina Técnica de Seguimiento al Sistema Penal de Adolescentes.
Su hermana, Karla Asunción Cuadra López, trabaja en la Biblioteca Judicial de León. Otra su hermana, Georgina de los Ángeles Cuadra López, es archivista en Chinandega.
También tiene dos hijos políticos: Carlos Ernesto Moncada Pineda, como coordinador de la Dirección de Planificación e Información, y Adac Laureano Moncada Pineda, asistente de oficina en la Dirección de Relaciones Internacionales y Cooperación Externa de la Corte.
Lisseth Cuadra López, hermana del magistrado Cuadra, habría sido nombrada vocera en el Complejo Judicial de León, donde algunas personas irónicamente lo llaman “El Complejo Cuadra”.
"No tengo nada que decir. Hagan sus investigaciones y digan lo que quieran. Los magistrados ahí (en el Poder Judicial) todos tienen familia", dijo el magistrado Cuadra a LA PRENSA.
El magistrado Guillermo Selva tiene a su hija, Julia Selva, como su asesora.
El magistrado dijo que su hija ya estaba en el Poder Judicial cuando él llegó a esa institución.
El magistrado Marvin Aguilar tiene a un hermano suyo, Marcos Aurelio Aguilar García, como guarda de seguridad en el Poder Judicial, y otro hermano, supuestamente Pedro Jacobo Aguilar, como conductor. El magistrado no respondió a la prensa.
Los familiares de la magistrada Ligia Molina laborando en el Poder Judicial son cinco. Sus hijos Alexis Campos Molina, en Informática de los Juzgados de Managua; Ligia Campos Molina, en el Instituto de Medicina Legal (IML); María Elena Campos Molina, como vocera en Granada, y su sobrina Xóchitl Yuviana Molina, como auxiliar de contabilidad.
La magistrada Molina no negó a LA PRENSA que sus familiares están dentro de la Corte. “No digo que es mentira. Tienen derecho a trabajar”, dijo Molina, quien indicó que sus hijos no lograron encontrar trabajo en otro lugar. “Fuentes de trabajo no hay”, agregó.
El magistrado Dámisis Sirias explicó que su hija Daysi Sirias Orozco, juez suplente en Acoyapa, Chontales, ya laboraba para el Poder Judicial cuando él llegó a la Corte Suprema.
Sobre su yerno, el especialista en Derecho Constitucional Cairo Manuel López, el magistrado Sirias indicó que lo tiene como su asesor porque es capaz, no porque sea su yerno.
Para Sirias no es antiético que los magistrados contraten a sus familiares para trabajar en la Corte, si el familiar cumple con los requisitos profesionales.
La magistrada Yadira Centeno negó a LA PRENSA tener familiares dentro de la Corte.
LA PRENSA conoció que Samaria Zelaya Centeno, asistente de Protocolo en la Corte, es familiar de la magistrada Centeno, pero la judicial dijo que Zelaya Centeno no entró a la Corte por ella. En la Corte también labora Serdan María Zelaya Centeno.
Para el magistrado Francisco Rosales ya no es noticia que digan que sus hijos trabajan en la Corte Suprema.
Él tiene a su hijo David Salomón Rosales Frixione laborando en el Registro Público; a Daniel Rosales, como secretario del juez Cuarto de Distrito Civil de Managua; a Néstor Castillo y al defensor público Francisco Rosales Díaz.
"Todos los magistrados tienen familiares adentro (del Poder Judicial)", dijo el magistrado Rosales.
Otros funcionarios
No sólo los magistrados tienen familiares trabajando dentro del Poder Judicial. También los tienen los directivos de oficinas de esa institución.
La directora de Recursos Humanos, Clara Eugenia Estrada Alejo, tiene una hija de apellidos Tórrez Estrada en los Juzgados de Managua; a su hermano Francisco Estrada Alejo, como contador; a su sobrino Jorge Arrieta, como asistente, y a su hijo Miguel Tórrez Estrada, como supervisor de obras de construcción.
El secretario de la Corte Suprema, Rubén Montenegro, tiene a su hija, Lucía Montenegro, como su asesora, aunque él dice que sólo está prestada porque en realidad ella labora en la Sala Penal de la Corte.
El director de Tesorería, Henry Arias, tendría a dos hijos, Edson Stanly Arias Andino, como auxiliar de contabilidad, y Scarleth Arias, en la imprenta de la Corte.
El administrador de la Corte, Róger Espinoza, también tendría ahí a dos hijos. Róger Espinoza Murillo, en la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos (Dirac) y a Fátima Espinoza, en la Defensoría Pública.
Roberto Larios, divulgador de los Juzgados, tendría a su hija Indira Larios en los Juzgados. Larios dijo que su hija, por sus méritos, pasó del Tribunal de Apelaciones de Managua a los Juzgados. Larios también nombró a otro personal en la imprenta, por asignación que le hizo la presidencia de la Corte.
El director administrativo Roberto López tendría a sus sobrinos Gerardo y Harold Gadea Cisne laborando en el Poder Judicial.
Sin prohibición
El magistrado Francisco Rosales dijo que la prohibición de que los magistrados contraten a sus familiares dentro del Poder Judicial, no existe en la Corte Suprema de Justicia.
“El principio de que no debe trabajar nadie vinculado en la Corte, no ha existido”, dijo el magistrado Rosales, quien agregó que en el Poder Judicial “todos son una gran familia” y que hay funcionarios que tienen hasta 17 familiares.
Para la magistrada Ligia Molina, el problema es que no hay fuentes de trabajo y agregó que habría que averiguar qué hijos de magistrados son empleados fantasma, y cuáles realmente trabajan.
"En sociedades pequeñas como la nuestra es imposible (que no haya familiares dentro de una institución)", añadió el magistrado Francisco Rosales.
El magistrado Rafael Solís, vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, aseguró a LA PRENSA que él no tiene a ningún familiar laborando dentro del Poder Judicial.
(Publicado por La Prensa – Nicaragua, 19 febrero 2009)
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