Proceso
Argentina: Procesaron a De la Rúa por el caso de las coimas en el Senado
El ex presidente Fernando de la Rúa fue procesado por el supuesto pago de sobornos a senadores opositores durante su gobierno para la aprobación de la reforma laboral. El juez federal Daniel Rafecas cree haber reunido las pruebas necesarias para juzgarlo como presunto coautor del delito de "cohecho activo agravado". Para el magistrado, su rol en el pago de las coimas fue "esencial", según dijeron fuentes judiciales.
Tal como hizo en otras resoluciones tomadas en esta causa, Rafecas basó su decisión en el relato del arrepentido ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto y otra serie de pruebas e indicios que, según él, lo corroboran. Pontaquarto dijo haber sido el "valijero" de los 5 millones de pesos/dólares que se habrían repartido para la aprobación de la ley en abril de 2000.
Fundamentalmente, Rafecas considera que Pontaquarto dijo la verdad cuando habló de una reunión en la Casa Rosada en la que se habría tratado el tema y en la que el ex presidente habría estado presente.
La realización de la reunión, reiteradamente negada por De la Rúa, habría sido confirmada por nuevas pruebas incorporadas a la causa. En ella, según Pontaquarto, el ex presidente habría ordenado que el pago de coimas se canalizara a través de los fondos secretos de la Secretaría de Inteligencia.
De acuerdo con el juez, De la Rúa tenía el "conocimiento" y el "control" del "desarrollo del ilícito". Así, Rafecas pone al ex mandatario del lado de los supuestos pagadores de las coimas y lo procesa por cohecho "activo". Además, embargó sus bienes en $ 500 mil.
Por este mismo rol ya están acusados y a la espera del juicio oral el ex secretario de Inteligencia Fernando de Santibañes, el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique y el ex jefe de la bancada de la Alianza en el Senado, José Genoud, además de Pontaquarto.
En cambio, por cohecho "pasivo", es decir los que habrían cobrado las coimas, ya están procesados y también a la espera del juicio cinco ex senadores justicialistas: Augusto Alasino, Remo Costanzo, Ricardo Branda, Alberto Tell y Emilio Cantarero.
La decisión de Rafecas llegó dos semanas después que el Tribunal Oral Federal 3 le pidiera una definición sobre la situación procesal del ex presidente porque consideraba que si fuera procesado debería ser juzgado junto con los otros acusados. En su extenso fallo de ayer, Rafecas pareció ir en ese mismo sentido.
El magistrado sostuvo que si De Santibañes, Flamarique y Genoud -sin conocerse previamente y desde ámbitos distintos, sostiene- participaron de la maniobra, De la Rúa, que era el superior común a to dos ellos, debía estar al tanto del pago de las coimas. El magistrado recordó que esa misma hipótesis fue sostenida por otros testigos como el ex vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez y el ex jefe de Gabinete Rodolfo Terragno.
"De la Rúa estaba en el centro de la escena y debe ser considerado el máximo responsable del pago de los sobornos a los senadores", expresó el juez en su extensa resolución (de 900 carillas), a la que Clarín tuvo acceso. Es la primera vez que un ex presidente de la Nación es procesado por un caso de coimas en el ejercicio del cargo. Lo raro es que se lo acusa de haberlas pagado y no de haberlas cobrado.
De acuerdo con el magistrado, el ex presidente tenía "pleno conocimiento de la preparación, ejecución y consumación del delito" a través del "control que ejercía sobre la actividad directa de los tres funcionarios que le respondían directamente, De Santibañes, Flamarique y Genoud, en la empresa delictiva".
Este es el quinto procesamiento que afronta De la Rúa desde que renunció a la Presidencia en diciembre de 2001, aunque dos de ellos fueron luego revocados. Su breve gobierno, de dos años, se vio seriamente afectado por el escándalo de las coimas, ya que ratificó en el cargo a los funcionarios sospechados por este caso y provocó así la renuncia de Alvarez a la vicepresidencia y la ruptura de la alianza UCR-Frepaso.
La causa judicial, que pasó por varios jueces sin grandes avances, tomó decisivo impulso con la confesión de Pontaquarto -a poco de iniciada la presidencia de Néstor Kirchner- y la intervención de Rafecas, designado juez en 2003. Ahora, vendrá la apelación de De la Rúa y así se dilatará la realización del juicio oral, ya que el tribunal oral dijo que quiere a todos juntos en el banquillo de los acusados.
Sin comentarios
Desde la quinta de Villa Rosa, Buenos Aires, donde vive desde que abandonó el poder, Fernando de la Rúa le informó telefónicamente a la prensa local que no opinaría personalmente sobre el procesamiento que le había dictado media hora antes el juez federal Daniel Rafecas.
"Diríjase a mis abogados", afirmó. Y leyó en voz alta el número de celular de uno de sus dos defensores, Jorge Kirszenbaum, a quien le encomendó de hecho la tarea de vocero.
Kirszenbaum confirmó que De la Rúa apelará el fallo de Rafecas e insistirá en su inocencia. Estimó que la presentación se hará entre el jueves y el viernes. Afirmó que el ex presidente "niega la existencia del hecho", es decir el presunto pago de coimas.
"El doctor Rafecas no merituó adecuadamente la inmensa cantidad de pruebas que hemos presentado en estos años y que son concluyentes para desvincular a De la Rúa del delito que se le imputa", aseguró el abogado, que fue presidente de la DAIA, brazo político de la comunidad judía.
Según Kirszenbaum, la resolución del juez tiene una "pata floja". Así definió al tramo referido a la participación del ex presidente en una reunión en la Casa de Gobierno donde se habría aludido al eventual soborno a los senadores para que aprobaran la ley de reforma laboral.
"En los considerandos se advierte la gran duda del juez sobre la realización de la famosa reunión en la Casa Rosada y hasta la misma Cámara en una resolución anterior entiende que la misma no está fehacientemente probada", argumentó.
Explicó que "por ese motivo no hay posibilidad de que De la Rúa siga procesado cuando otros jueces analicen el caso con otra interpretación y otra hermenéutica". En ese sentido, confió que los integrantes de la Cámara "dispondrán la desvinculación del ex presidente".
Más allá del encuadramiento jurídico del caso, Kirszenbaum consideró que "las palabras y el accionar de De la Rúa merecen credibilidad y respeto, cualquiera sea la posición política, atendiendo a que es el político que más pergaminos ostenta en el país".
Se refirió así a la larga trayectoria política del procesado y a que "fue electo en sucesivos cargos mediante elecciones libres y transparentes".
De la Rúa hizo un descargo público en el libro "Operación política, la causa del Senado", editado en el 2006. Allí acusó al juez Rafecas de actuar "bajo presiones políticas y de la prensa".
(Publicado por El Clarín – Argentina, 26 febrero 2008)
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