Reforma Judicial
Argentina: El
kirchnerismo redobló el ataque a la Corte por frenar la reforma
Tras la
embestida contra la Corte apenas se conoció el fallo que anuló la reforma del
Consejo de la Magistratura, el martes, las primeras espadas del kirchnerismo
redoblaron ayer sus ataques a los jueces que firmaron la declaración de
inconstitucionalidad. La estrategia del día después, además, incluyó críticas
que apuntaron directamente hacia el presidente del máximo tribunal, Ricardo
Lorenzetti, a quien el diputado Carlos Kunkel, habitual vocero oficioso de la
Casa Rosada, acusó de utilizar su cargo para alentar "aspiraciones" políticas.
"Ricardo
Lorenzetti tiene aspiraciones y pretensiones de llegar a la Presidencia de la
Nación y no está mal. Lo que está mal es que lo haga desde el Poder Judicial,
que no debe servir de plataforma o trampolín para dar un salto a la política",
afirmó Kunkel.
Aunque el
fallo del máximo tribunal fue suscripto por seis de sus siete miembros,
llamativamente Kunkel razonó de la misma manera que lo hizo semanas atrás Elisa
Carrió, al personalizar en un sólo juez. Carrió lo había hecho al denunciar un
“pacto Cristina Kirchner- Lorenzetti” en torno al paquete de leyes de la
reforma judicial.
También el
ministro de Justicia, Julio Alak, los consejeros por el oficialismo Marcelo
Fuentes y Hernán Ordiales, el senador Aníbal Fernández y hasta el titular de la
CGT Balcarce, Antonio Caló, reaccionaron con críticas a la Corte por el fallo.
Desde
Córdoba, donde encabezó un acto por los 400 años de la universidad nacional, la
Presidenta pronunció un discurso de tono épico en el que acusó a la Corte –sin
mencionarla directamente– de "pretender parar reformas", "impedir el avance de
la democracia” y aseguró que "más temprano que tarde" se iba a poder votar
“libremente a todos los órganos políticos de la Constitución", como aludió sin
nombrarlo al Consejo de la Magistratura.
En la
renovada embestida contra la Corte y su titular, el ministro Alak sostuvo que
"esperábamos que la Corte sacara una sentencia más democrática", e insitió con
la idea de que había avalado "el voto calificado" en lugar del "voto popular".
Pero la
embestida más fuerte y personalizada fue la de Kunkel, quien manifestó que
desde 1930, cuando se produjo el golpe de Estado contra Hipólito Yrigoyen, "la
corporación judicial viene montándose en todas la rupturas del orden
institucional y resintiendo todas las ampliaciones de la participación
democrática del pueblo argentino".
"Ahora
desde la oposición lo felicitan (a Lorenzetti) por defender sus intereses
corporativos”, afirmó el diputado ultra K, y añadió que el fallo “es un triunfo
de la corporación de los abogados asociados a grandes estudios emparentados con
los sectores de los grupos hegemónicos del Poder Judicial".
Por su
parte, el senador y ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández sostuvo que “no nos
vamos a detener: hay que seguir luchando hasta conseguir que sea la voluntad
popular la que elija a los representantes en el Consejo de la Magistratura”. Y
volvió a atacar a la Corte. “Prefirió quedar debajo de los poderes de la
corporación antes de resolver un tema en forma republicana”, criticó. El
ministro de Defensa y ex jefe del bloque de diputados oficialistas, Agustín
Rossi, sostuvo que "es un fallo que desconoce la voluntad popular y privilegia
la legalidad corporativa".
En tanto
que el senador Marcelo Fuentes, que representa junto a Ordiales al kirchnerismo
en el Consejo, afirmó que "en el fallo subyace un triple desprecio por el voto universal, el
Congreso y los partidos políticos". Más moderado se mostró Ordiales quien
resaltó sus "dissidências" con el fallo de la Corte pero dijo que había que
"respetarlo". Caló, jefe de la CGT Balcarce e investigado por la Justicia por
presunto desvío de fondos de los afiliados de la UOM, se quejó de que "la
Justicia hoy en día se está metiendo en cosas. Yo quiero que me respeten el
voto, quiero votar, a mí me encanta votar", mostró su sintonía con la Casa
Rosada
(Publicado por El Clarín - Argentina, 20 junio 2013)
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