Migaleria
Comisión
decidirá el porvenir del Casco Antiguo de Panamá
Una
comisión de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura emitirá una decisión sobre incluir o no al Casco Antiguo en la lista
de sitio en peligro. Desde ayer, el Comité de Patrimonio Mundial de Unesco
discute qué hacer con el Casco Antiguo; hay un borrador para incluir al sitio
en la lista en peligro.
El futuro
del conjunto monumental de Panamá Viejo y el Casco Antiguo como Patrimonio
Mundial de la Humanidad, es incierto.
Ayer, por
más de una hora, los 21 países miembros del Comité de Patrimonio Mundial de la
Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(Unesco, por sus siglas en inglés), reunidos en su asamblea anual en Nom Pen,
Camboya, no lograron acordar si incluir o no al conjunto monumental en la lista
de sitios en peligro.
Como se
recordará, un informe de expertos de Unesco sugirió la inclusión de Panamá
Viejo y el Casco Antiguo en la poco honrosa lista, ante el daño irreversible
provocado por el viaducto marino alrededor de San Felipe.
El viaducto
es parte de los trabajos de la tercera fase de la cinta costera, y conecta a
las avenidas Balboa y de los Poetas.
Los avances
de la cinta costera tienen cinco años en la agenda del Comité de Patrimonio
Mundial (WHC, por sus siglas en inglés). En las últimas tres asambleas anuales
–la de París, en 2011; la de San Petersburgo, en 2012, y ahora la de Nom Pen–
el sitio se ha salvado en el último momento de ser incluido en la lista de
patrimonio en peligro, gracias a falsas promesas de más estudios por parte del
Gobierno panameño.
Ayer, tras
una intensa discusión, la presidencia del WHC optó por formar un grupo de
trabajo para llegar a un “consenso”.
Algunos
países miembros del WHC admitieron que no querían emitir un voto en contra del
sitio panameño, porque eso afecta el concepto de “solidaridad internacional”, y
por ello prefirieron una “solución de compromiso”.
Ese “grupo
de trabajo” entró de inmediato a estudiar el caso, a fin de presentar sus
conclusiones al pleno de la asamblea. Lo dirige el Departamento de Patrimonio y
Desarrollo Sostenible de Camboya.
El
representante de Senegal –uno de los 21 países que integran el WHC– propuso que
en el grupo se incluyera al Consejo Internacional de Monumentos y Sitios
(Icomos, por sus siglas en inglés), organismo asesor de Unesco en temas
patrimoniales.
La asamblea
de Unesco, que inició el pasado domingo, debe concluir el próximo 27 de junio.
Panamá, que
no es parte del WHC, pero sí es signatario de la Convención de Patrimonio
Mundial, está representada en Camboya por María Eugenia Herrera y Raúl Castro,
directora y subdirector del Instituto Nacional de Cultura (Inac); Sandra Cerrud
y Yamileth Stanziola, directora y subdirectora de Patrimonio Histórico, y
Carlos Martínez, director de la Oficina del Casco Antiguo (OCA).
Esta misma
delegación aseguró en San Petersburgo, en 2012, que no se estaba trabajando en
el viaducto. Un año después, las obras tienen un avance de 60%.
Con ellos
también están Flavio Méndez, embajador permanente de Panamá ante la Unesco, y
los arquitectos Eduardo Tejeira Davis y Carlos Fitzgerald.
Los ocho
miembros de la delegación panameña estuvieron en la sesión plenaria de ayer,
pero solo dos tomaron el micrófono: Cerrud y Méndez.
Pulseo
mundial
La
discusión sobre el futuro de Panamá Viejo-Casco Antiguo empezó ayer a las 4:15
a.m., hora de Panamá (4:15 p.m. de Nom Pen). La primera intervención fue de la
secretaría técnica del WHC, que preparó y leyó un documento en el que se acordó
la inclusión del sitio en la lista en peligro.
“Fuertes
palabras, fuerte recomendación”, dijo el representante de India.
El delegado
de Japón opinó que tal decisión requería un mayor análisis profesional. “Tal
vez sería mejor que Icomos y el Estado parte, es decir Panamá, se pongan de
acuerdo antes que el comité examine el impacto de este proyecto cinta costera
tres”, mencionó.
El enviado
de Estonia argumentó que el comité está en una posición difícil, pero que ya es
muy tarde para posponer la decisión. Este país hizo propias las palabras del
representante de Senegal, que utilizó una particular metáfora para referirse al
viaducto y su impacto sobre el Casco Antiguo: “cuando un animal ha comido, ha
comido”.
También
intervinieron las delegaciones de Suiza, Alemania y Estonia, que pidieron
evaluar también el impacto visual del Casco Antiguo y compararlo con el de
otros sitios intervenidos.
La
delegación panameña obtuvo el apoyo de Rusia, Sudáfrica y Qatar, que opinaron
que los efectos del viaducto era un tema “subjetivo”, porque también podía
argumentarse que el sitio histórico se podría ver “desde el mar”.
Sandra Cerrud
y Flavio Méndez insistieron que el puente marino está fuera de la zona de
amortiguamiento. La secretaría técnica del WHC replicó que no se podía hablar
de zona de amortiguamiento, dado que esta nunca había sido formalmente
definida.
Cerrud
restó importancia a los informes de Icomos por estar basados en “premisas
subjetivas”.
Más
críticas
Hildegard
Vásquez, directora de la Fundación Calicanto, cuestionó el papel del WHC en la
madrugada del miércoles y opinó que todo fue una “jugarreta”.
“Se
demostró que Unesco es un organismo inoperante”, acotó.
El abogado
especialista en temas ambientales Félix Wing indicó que el informe sobre el
estado de conservación del sitio expone detalladamente todas las omisiones,
incumplimientos y engaños de los que se ha valido el Gobierno de Panamá desde
2009, para construir la cinta costera tres.
“Esa obra
no cumple con las normas internacionales, y mucho menos las nacionales”,
concluyó Wing.
Unesco
aprueba resoluciones de Coiba y el PILA
El debate
sobre los patrimonios naturales panameños en la sesión de Unesco no fue tan
crítico como la del conjunto monumental de Panamá Viejo y el Casco Antiguo.
En ese sentido, las resoluciones sobre el
estado de conservación del Parque Nacional Coiba y El Parque Internacional La
Amistad (PILA) fueron aprobadas sin cambio alguno. En el caso de Coiba, lo que
inquietaba al organismo internacional era la nueva base aeronaval en la reserva
ecológica, la pesca ilegal, el impacto del turismo y los daños que pueden
provocar las más de 2 mil reses que hay en el parque.
Al respecto
se pidió a Panamá concluir “urgentemente” el Plan de Gestión de la Zona
Especial de Protección Marina y comenzar su implementación. Igualmente, el país
se comprometió a invitar al Comité de Patrimonio Mundial a una misión de
monitoreo para evaluar el estado de conservación del área, aunque la fecha de
esa visita no fue definida.
Además, la
Autoridad Nacional del Ambiente debe presentar al Centro del Patrimonio Mundial
un informe, el 1 de febrero de 2014, sobre el estado de conservación de la
propiedad y los progresos alcanzados en los temas mencionados anteriormente,
para su posterior examen por el comité. En lo que se refiere al PILA, el
principal malestar está en la construcción de hidroeléctricas y la
deforestación de la zona. Esa reserva está entre Panamá y Costa Rica, y ha
perdido varias hectáreas de bosque.
Para el
PILA se aprobó, al igual que para Coiba, una visita de monitoreo por parte del
Comité de Patrimonio Mundial para determinar el estado de conservación del
sitio, así como la presentación de un informe el 1 de febrero de 2014 sobre los
progresos alcanzados en la conservación de la reserva. La situación en el PILA
es crítica ya que, según cifras extraoficiales, se deforestan mil hectáreas al
año. Ese parque natural tiene 207 mil hectáreas y solo recibe un apoyo anual de
$40 mil.
(Publicado
por La Prensa – Panamá, 19 junio 2013)
__________________