Migaleria
Castro, el pueblo chileno que vive en disyuntiva entre preservar el pasado y encontrarse con la modernidad
Los campanarios de las antiguas iglesias de Castro, Rilán, Nercón y Chelín, en la pequeña ciudad de Castro, están alborotados. La moderna construcción de un centro comercial amenaza su pintoresco paisaje, aquel que le hizo ganadora del titulo de Patrimonio cultural de la Humanidad en 2000.
La ciudad de Castro se encuentra en la parte media de la isla grande de Chiloé, sobre la costa este, en la provincia de Chiloé, parte de la X Región, De los Lagos, Chile. Sus 39.366 habitantes en alborozado civismo acudieron a las urnas el fin de semana, para pronunciarse sobre la construcción de un Centro Comercial, valorado en US$ 30 mlls., y que está siendo ejecutado por el grupo Pasmar.
En 2008, la Municipalidad de Castro aprobó el proyecto del grupo Pasmar -creada en 1978 por Yackob Mosa, hermano de Aníbal, accionista de Colo Colo- para construir el centro comercial sobre 24.137 m2 , que incluía cuatro pisos y tres subterráneos. Sin embargo, a fines de 2011 se detectó que la constructora agregó sin autorización dos pisos y sumó 10 mil m2 a la construcción.
Arquitectura
Las cuatro iglesias del pequeño poblado chileno fueron declaradas patrimonio Cultural de la Humanidad en 2000, por la Unesco. La construcción de las iglesias es enteramente sobre madera, por lo que constituyen un ejemplo único de la arquitectura religiosa en Latinoamérica. Son representativas de una tradición arquitectónica iniciada por los predicadores itinerantes jesuitas en los siglos XVII y XVIII. Tras haber sido continuada y enriquecida por los franciscanos en el siglo XIX, esa tradición perdura todavía en nuestros días.
Además de ilustrar la riqueza cultural del archipiélago de Chiloé, estas iglesias atestiguan la lograda fusión de la cultura y las técnicas indígenas con las europeas, la perfecta armonización de su arquitectura con el paisaje y al entorno físico, y la perdurable continuidad de los valores espirituales las comunidades isleñas.
Las iglesias chilotas, tienen forma rectangular y el techo a dos aguas. Su fachada por lo general está dirigida hacia el lado este y junto en frente poseen una explanada en la cual realizan las procesiones. La fachada porticada, que casi siempre tiene 5 arcos, así como también un campanario en la parte superior. En el interior, posee tres naves, divididas por corridas de pilares. La madera que se utilizaba para la elaboración de las iglesias, fue extraída del bosque chilote o de los bosques de Palena. Todos los elementos estructurales fueron elaborados de maderas duras y con alta resistencia a la humedad, ejemplo de ello son: el mañío, el ciprés, o el coigüe.
Plebiscito
"Habló el pueblo, y habló fuerte y claro. Fue un éxito de participación". Así anunció el alcalde de Castro, Nelson Águila, la mayoría de votos a favor de la construcción del mall en el plebiscito realizado el domingo en esa comuna de Chiloé, tras la polémica nacional que se generó por su impacto en la estética de la ciudad y en la iglesia patrimonial aledaña.
Pero pese a las críticas de urbanistas, arquitectos y de usuarios de redes sociales, un 94,04% de los 5.069 votos válidos de la consulta no vinculante aprobó la obra en cuanto a su ubicación, arquitectura y tamaño. Sólo fue rechazado por 231 personas.
Además, los habitantes votaron a favor de otros dos proyectos incluidos en la consulta: la construcción de estacionamientos subterráneos en el centro de la ciudad (90,77% a favor) y la urgencia de un baipás para Castro (96,59%).
Beneficios
Las principales razones de los habitantes de Castro para aprobar el mall son prácticas. "Vamos diez veces al año al mall de Puerto Montt. Sólo la pasada de Chacao cuesta $20 mil, y además hay que pagar hotel porque en un día no alcanzas a hacer nada", dice Ivonne Vásquez, quien agrega que los precios del comercio en la isla "son impagables". A esto se suma que faltan espacios de entretención para niños y adultos, sobre todo con las constantes lluvias de la zona. "Sirve de entretenimiento, si un mall es un paseo", afirma Silvia Pérez.
Rosario Zúñiga, una de las pocas que votó en contra, teme por su negocio. "Va a morir todo el comercio chico", augura.
Demolición
Pese a la mayoría de votos a favor del mall, el alcalde de Castro afirmó que ha estado en conversaciones con los propietarios de la empresa Pasmar -dueños del proyecto-, quienes le afirmaron que "están dispuestos a demoler lo que se ha construido en exceso y modificar las fachadas para acercarlas a la arquitectura local".
Las obras se encuentran paralizadas por la empresa, tras una serie de infracciones cursadas por la Dirección de Obras del Municipio, que sostiene que la empresa amplió la superficie de construcción y aumentó los pisos de la edificación, vulnerando el proyecto original.
"El mall se tiene que hacer de acuerdo a las normas establecidas en el Plan Regulador. Si no, van a rodar cabezas", advirtió el alcalde de Castro, Nelson Águila, sobre la continuidad de las obras del polémico centro comercial, cuya construcción a dos cuadras de la Plaza de Armas rompe con las tradicionales construcciones chilotas.
Pero los castreños, que votaron en una consulta ciudadana, respaldaron masivamente las obras que siguen detenidas por infracciones denunciadas por la Dirección de Obras Municipales al Juzgado de Policía Local.
El caso será analizado en la Comisión de Arte y Cultura de la Cámara de Diputados, el edil explicó que "hemos conversado con el empresario y está disponible para demoler lo que ha construido en exceso. En caso contrario, la Dirección de Obras nunca le recibirá el edificio, nunca lo podría operar, obtener la patente. Todos son hechos encadenados", explicó Águila.
(Publicado por Redacción Central - Migalhas y El Mercurio - Chile, 17 abril 2012)
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