martes, 20 de março de 2012


Chevron

Brasil: Cargos por derrame Chevron se enfocarían en seguridad

Un fiscal brasileño prevé alegar esta semana que la petrolera Chevron y el operador de plataformas Transocean no debieron perforar un pozo en aguas profundas que tuvo una fuga en noviembre, mostraron documentos legales.

Los documentos dan indicios de los cargos criminales que se presentarán por el derrame y que reducirían la prisa por desarrollar la vasta riqueza petrolera de Brasil mar adentro.

Las acusaciones forman parte de reportes policiales y de fiscales que fueron utilizados para reunir cargos criminales en contra de la firma estadounidense, el operador de plataformas de perforación Transocean y 17 de sus ejecutivos y empleados.

Los documentos, que fueron obtenidos por Reuters, ofrecieron una mirada detallada sobre las posibles causas de la fuga de petróleo frente a la costa sureña de Brasil.

Los documentos también destacan el por qué los fiscales están buscando cargos criminales por algo que, según los observadores de la industria, es un derrame relativamente pequeño en un pozo que contaba con la aprobación de reguladores brasileños para ser perforado.

"Estamos en un territorio no explorado", dijo Cleveland Jones, geólogo petrolero brasileño de la Universidad Estatal de Río de Janeiro.

"¿Queremos mejores estándares medioambientales? Sí. ¿Resultó realmente dañado el medio ambiente? no. Si se aplican los mismos estándares a toda la industria, probablemente habría que cerrarla y no estamos aplicando los mismos estándares a otros", agregó.

Los cargos criminales podrían ser presentados el miércoles, dijo un portavoz del fiscal. Un juez brasileño determinará entonces si procede con las acusaciones formales.

El sábado, las autoridades ordenaron a George Buck, al frente de la unidad brasileña de Chevron, y a otros 16 ejecutivos de la firma que permanezcan en el país y entregar sus pasaportes.

El caso criminal pendiente, junto con una demanda medioambiental por un monto récord de 11.000 millones de dólares que presentó el fiscal contra Chevron en noviembre, avivaron las preocupaciones por la seguridad del auge petrolero mar adentro de Brasil, como consecuencia del desastre petrolero de BP en el Golfo de México en el 2010.

El derrame de Chevron representó menos del 0,1 por ciento de la masiva fuga de petróleo de BP y los restos de crudo no han alcanzado la costa, elevando los temores de Chevron a que los cargos sean injustos o tengan un móvil político.

Derrames de petróleo mucho mayores y más dañinos por parte del gigante estatal brasileño Petrobras, que posee el 30 por ciento del campo Frade, operado por Chevron, donde se produjo la filtración, no alentaron cargos criminales en contra de Petrobras o sus ejecutivos.

Chevron, que dice que siguió prácticas aceptadas por la industria, buscó y recibió permiso la semana pasada para cerrar la producción en Frade tras detectar inexplicables y pequeñas nuevas fugas en el campo, que ha estado produciendo 61.500 barriles de crudo por día.

Este nivel de bombeo está por debajo de los casi 80.000 bpd antes del derrame de noviembre.

El fiscal Eduardo Santos de Oliveira dijo a Reuters en enero que sólo intentaba hacer cumplir la ley y evitar futuros derrames.

Un portavoz de Chevron no estuvo disponible de inmediato para hacer comentarios sobre los documentos presentados por el fiscal, mientras que un portavoz de Transocen dijo que no tenía comentarios sobre los documentos.

Si los cargos son presentados como se espera, las compañías y funcionarios enfrentarían años de acciones legales.

(Publicado por Reuters, 20 marzo 2012)
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