Finanzas
Brasil tomaría más medidas para debilitar el real, dice Guido Mantega
El ministro de Finanzas, Guido Mantega, dijo que los inversores interpretaron mal sus comentarios en el sentido de que las alzas de la moneda eran inevitables y que los diseñadores de políticas adoptarán medidas para frenar las entradas de capital.
"Esta interpretación de que ahora estamos preocupados por la inflación y no por el tipo de cambio es errónea", dijo Mantega en una entrevista ayer Washington, donde asistió a las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional. "Nos preocupan las dos cosas", dijo.
El real brasileño se fortaleció por encima de 1,60 por dólar por primera vez desde agosto de 2008 la semana pasada, después de que Mantega dijo que la inflación es más alta de lo que desearía el Gobierno y que la tasa de crecimiento económico tornaba "inevitable" la apreciación de la moneda. El real aumentó 47% contra el dólar desde comienzos de 2009, el segundo mejor desempeño del mundo entre 169 monedas monitoreadas por Bloomberg después del dólar de Australia.
La administración de la presidenta Dilma Rousseff incrementó el 29 de marzo hasta 6% un impuesto sobre créditos empresariales nuevos y sobre las ventas de deuda por parte de los bancos en el exterior. A los pocos días, aplicó el impuesto más alto a los préstamos renovados, renegociados o transferidos con una longitud de hasta dos años. Las empresas pagaban anteriormente un impuesto de 5,38% sobre préstamos de hasta 90 días y tasa cero cuando la operación superaba tres meses.
El Gobierno duplicó el IOF -impuesto sobre las operaciones financieras- cobrado sobre créditos al consumidor hasta 3% anual.
G20
Brasil propuso ante el G20 - Grupo de países ricos y emergentes que para estabilizar el sistema monetario internacional todos los países del grupo dejen flotar libremente sus respectivas monedas y defendió el control de capitales que aplica su país, dijo el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega.
Además, denunció propuestas de algunos países desarrollados para regular el manejo que naciones receptoras dan a flujos de capitales al considerarlas "innecesarias" y desbalanceadas al no dar suficiente importancia a las políticas que adoptan las economías emisoras. Mantega dijo durante la reunión primaveral que el FMI - Fondo Monetario Internacional celebra esta semana que se opone a cualquier código de conducta que "intente reducir, directa o indirectamente, respuestas de países que se enfrentan a flujos volátiles de capitales" y alegó que las naciones receptoras deben tener la "flexibilidad y discreción para adoptar políticas que consideren apropiadas, incluyendo medidas macroeconómicas, prudenciales y control de capitales".
Previamente, en la reunión del G20 celebrada el viernes, el ministro brasileño sugirió "una homogeneización, de modo que todos adoptáramos el cambio fluctuante".
Ese sistema de fluctuación "puede no ser puro, se pueden establecer limitaciones", añadió Mantega, sin más precisiones.
Preguntado sobre la reacción de China a esa propuesta, Mantega aseguró que no hubo ninguna expresión negativa.
"China debería adoptar un sistema de cambio fluctuante", pidió Mantega. Esas medidas, a la espera de una gran refundación del sistema monetario internacional, permitirían impedir "manipulaciones" de las monedas e incluso menos flujos de capital exterior, estimó.
Brasil destaca entre los países de América Latina y el Caribe que han recibido fuertes flujos de capital foráneo, por lo que ahora busca controlar la inflación y la expectativa inflacionaria al mismo tiempo que se esfuerza por evitar una apreciación excesiva de su divisa, el real, porque le resta competitividad a sus exportaciones.
Al intervenir ante el comité financiero y monetario internacional, Mantega defendió que Brasil "está haciendo y continuará haciendo" lo que considere apropiado para enfrentar el flujo de capitales, refiriéndose a los impuestos recientes a capitales de corto plazo que Brasil ha aplicado. Atribuyó el flujo de capitales a políticas monetarias "ultraexpansionistas" de países avanzados, que mantienen bajas sus tasas de interés para reforzar sus exportaciones.