Metro
Panamá: Brasileños y Españoles a cargo del Metro
El consorcio Línea Uno, formado por la constructora brasileña Odebrecht y la española FCC Construcción, será el encargado de ejecutar la primera línea del Metro de Panamá, al resultar vencedor de un largo proceso de licitación que concluyó ayer.
Aunque su oferta económica fue más elevada que la de su contrincante –$1,447 millones contra $1,401 millones que ofreció el Grupo Italiano Metro de Panamá–, la comisión evaluadora le otorgó una mejor puntuación en la parte técnica, lo que hizo que el consorcio brasileño-español obtuviera la calificación total más alta.
Las dos propuestas económicas fueron inferiores al precio de referencia de la Secretaría del Metro, que era de $1,589 millones.
Tras conocerse el nombre del grupo elegido, el presidente, Ricardo Martinelli, le solicitó “que terminen la obra rápido, dentro del presupuesto y con la menor afectación posible”. También se aventuró a hablar de las líneas 2 y 3.
Por su parte, Roberto Roy, secretario del Metro, fue más realista: “No hemos terminado nada. Estamos comenzando”.
Puntuación final de la propuesta
- 917 Puntos obtuvo la propuesta de Odebrecht y FCC.
- 708 Puntos sumó la propuesta de Grupo Italiano Metro de Panamá.
Un Metro de $1,447 millones
Eran las once de la mañana cuando el abarrotado salón del hotel Sheraton se quedó en silencio.
Poco después aparecía por la puerta el presidente de la República, Ricardo Martinelli, acompañado por su inseparable vicepresidente, Juan Carlos Varela. La sala se puso en pie.
Comenzaba con una hora de retraso el evento en el que se conocería el adjudicatario de la obra insignia de la administración de Ricardo Martinelli: La primera línea del Metro.
Allí se reunieron altos cargos del Gobierno, diplomáticos de los países con empresas involucradas, representantes de las multilaterales que financiarán la obra, además de muchos miembros del consorcio que resultaría ganador. Poco italiano se escuchaba en la sala.
A medida que se revelaban las calificaciones técnicas, la balanza caía hacia el lado de las constructoras Odebrecht y FCC y el fabricante de trenes Alstom, integrantes del consorcio Línea Uno.
En los seis criterios técnicos analizados, su propuesta fue superior, sumando 578 de los 650 puntos posibles en esa parte de la evaluación. El Grupo Italiano Metro de Panamá se quedaba en 358 puntos.
No fue hasta que se abrieron los sobres con las propuestas económicas cuando brasileños, españoles y franceses se olvidaron de formalismos y se felicitaron efusivamente por el triunfo.
A pesar de que el precio que habían ofrecido fue el más elevado, $1,447 millones por los $1,401 millones de los italianos, el mayor peso de la parte técnica les hacía ganadores del contrato.
Su oferta estaba por debajo del precio oficial de la Secretaría del Metro de Panamá —1,589 millones—, pero quedaba dentro del rango permitido.
A falta de la adjudicación oficial —el proceso incluye un periodo de tres días para posibles reclamaciones— Odebrecht, FCC y Alstom ya celebraron ayer la consecución del segundo contrato más cuantioso en la historia de Panamá, por detrás del diseño y construcción del tercer juego de esclusas del Canal.
La alegría de unos contrastó con el desencanto de otros. Los representantes del Grupo Italiano Metro de Panamá se marcharon sin firmar el acta.
11 estaciones
El precio de $1,447 millones corresponde solo a la construcción de 11 estaciones, no a las 13 anunciadas por el Gobierno.
Los consorcios presentaron aparte ofertas para las estaciones de El Marañón y Curundú, que figuran como opcionales en el pliego de cargos. Su construcción se decidirá en los próximos meses, apuntó Roberto Roy, secretario ejecutivo del Metro.
Con independencia del número final de estaciones, la línea unirá Los Andes y Albrook y tendrá 13.7 kilómetros, costando cada uno más de $105 millones.
Se estima que las obras empezarán a principios de 2011, una vez completados los trabajos de ingeniería.
Antonio Gavioli, representante del consorcio vencedor, dijo que tendrán que trabajar día y noche para concluir el proyecto en diciembre de 2013, fecha establecida en el pliego.
Las empresas recibirán una bonificación si entregan la obra antes, pero también serán penalizadas si se retrasan.
Estas obras, unidas al reordenamiento vial, generarán un gran trastorno en la ciudad durante los próximos tres años.
Queda en manos de las autoridades —que ya están pidiendo paciencia a la ciudadanía— la aparente misión imposible de aliviar la congestión en el tráfico.
(Publicado por La Prensa – Panamá, 28 octubre 2010)
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