Corrupción
Brasil: Nuevo escándalo de corrupción remece al Gobierno brasileño
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ordenó el sábado la exoneración de funcionarios de Gobierno supuestamente involucrados en una red de sobornos, incluyendo al número dos de la Fiscalía General de la Unión, en un intento por apagar un nuevo escándalo en ciernes.
La policía federal registró oficinas del Gobierno en Brasilia y São Paulo el viernes y arrestó a seis personas por manejar una red de tráfico de influencias que venía aprobaciones gubernamentales a empresarios a cambio de sobornos.
Entre los funcionarios bajo investigación figuran la ex secretaria personal del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Rosemary de Noronha, que ha dirigido la oficina regional de la presidencia en São Paulo desde el 2005.
El escándalo de sobornos se desató tras el mayor juicio por corrupción política de Brasil, que acabó con la condena a distintas penas en prisión para algunos de los más cercanos asesores de Lula por comprar apoyo en el Congreso para su Gobierno del Partido de los Trabajadores tras asumir su mandato el 2003.
Rousseff, la sucesora elegida por Lula, no se vio afectada por el escándalo de compra de votos y ha aumentado su popularidad al ganarse una reputación de no tolerar la corrupción.
Pero el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) fue remecido por el escándalo que mancilló el legado de Lula, pese a que él no se vio implicado.
El nuevo caso de corrupción podría dañar aún más la posición de Lula, quien sigue siendo el político más influyente de Brasil.
Los arrestos del viernes incluyeron los de dos hermanos que fueron recomendados por la ex secretaria de Lula, Noronha, para cargos en el Gobierno federal: Paulo Rodrigues Vieira, director de la Agencia Nacional de Aguas, y Rubens Carlos Vieira, director de infraestructura aeroportuaria de la Agencia Nacional de Aviación Civil.
Policía requisa equipos
La policía acusa a los hermanos de reclutar a empleados de Gobierno de segundo nivel que estarían abiertos al soborno, mientras que un tercer hermano también bajo arresto, Marcelo Rodrigues Vieira, contactaba a empresarios dispuestos a pagar por aprobaciones falsas o más expeditas.
La policía ha estado investigando la red de sobornos desde el 2010, cuando un funcionario en la oficina de contabilidad del Gobierno al que le ofrecieron 150.000 dólares a cambio de un informe favorable se arrepintió, devolvió el dinero que le habían pagado y dio la alarma.
El viernes por la mañana, la policía requisó computadores y datos desde la oficina en Brasilia de número dos de la Fiscalía General de la Unión, José Weber de Holanda Alves, quien fue despedido y está bajo investigación junto a una docena de otras personas, incluyendo a un ex senador.
"Por decisión presidencial, todos los empleados del Gobierno bajo investigación por parte de la Policía Federal serán exonerados o despedidos de sus cargos", dijo un comunicado emitido por la oficina de Rousseff.
La mandataria ordenó que todas las agencias mencionadas en la investigación policial abran indagaciones internas.
La policía está investigando posibles casos de soborno en varias otras agencias federales, incluyendo al Ministerio de Educación.
Aunque Rosemary de Noronha sirvió como jefa de personal de la oficina regional de la presidencia en São Paulo, Rousseff la "heredó" como una funcionaria designada por Lula.
La revista de noticias Veja publicó que Noronha, quien era muy cercana a Lula y viajó con él al extranjero cuando era presidente, recibió sobornos por tráfico de influencias, que incluyeron un viaje en un crucero de lujo y cirugía plástica.
Desgaste
Rousseff se reunió ayer lunes en el Palacio del Planalto con el secretario general de la Presidencia, ministro Gilberto Carvalho, y el abogado general de la Unión, Luiz Inácio Adams, a quienes expresó su "preocupación" ante el caso de corrupción que tomó estado público este fin de semana, según informaron ayer fuentes del gobierno a la cadena Globo.
En tanto, el diario oficial de la Unión brasileña confirmó que la presidenta separó de sus cargos a los funcionarios que la Policía Federal investiga por presunto tráfico de influencias, adulteración de informes técnicos para favorecer empresas contratistas del Estado y otros presuntos delitos.
Entre los funcionarios alejados está Rosemary Novoa de Noronha, la jefa de la representación de la Presidencia de la República en la ciudad de São Paulo, quien estuvo al frente de esa oficina durante los dos gobiernos del expresidente Luiz Lula da Silva.
Según el diario Valor Económico, Novoa de Noronha alardeaba de ser alguien que gozaba de la confianza política del ex presidente Lula, además de haber sido durante 12 años asesora del ex hombre fuerte del gobierno lulista José Dirceu, quien fue condenado como "cabecilla" de una asociación ilícita creada a la sombra del Palacio del Planalto entre 2003 y 2005.
Rousseff anunció el sábado la dimisión de Novoa de Noronha; José Weber Hollanda, número dos de la Abogacía General de la Unión; Paulo Rodrigues Vieira, de la Agencia Nacional de Aguas; y Rubens Carlos Vieira, director de la Agencia Nacional de Aviación Civil, la estratégica repartición que regula el mercado del transporte aéreo privado que ha tenido una expansión importante en los últimos años. Desde su llegada al gobierno en enero de 2011, Rousseff ya despidió a una decena de ministros, en lo que algunos analistas consideran como una cruzada ética.
(Publicado por Agencias, 27 noviembre 2012)
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