Migaleria

México: Descubren 530 monedas utilizadas en barrio multiétnico de Teotihuacán

Especialista considera que el motivo de etnicidad es el más evidente, ya que en excavaciones hechas en Xalasco, ubicado en Huamantla, Tlaxcala, encontró cuartas partes de tejos, lo que indica que esos cuartos de fragmentos pudieron representar a los tlaxcaltecas, mientras que las otros pueden corresponder a los tres grandes grupos que predominaron en Teopancazco: teotihuacanos, los provenientes del corredor poblano-tlaxcalteca y los que venían de la llanura costera del Golfo de México

jueves, 25 de abril de 2013


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México: Descubren 530 monedas utilizadas en barrio multiétnico de Teotihuacán

Durante las 13 temporadas de excavaciones hechas por la arqueóloga Linda Manzanilla, en el barrio teotihuacano multiétnico de Teopancazco, ubicado en el poblado San Sebastián Xolalpan del municipio mexiquense de Teotihuacán, hallaron 530 especies de monedas que utilizaron por más de 500 años los pobladores teotihuacanos, veracruzanos y poblanos-tlaxcaltecas como sistema de control de mano de obra, intercambio de objetos lujosos y raciones de tortillas.

“Entre los varios objetos hallados en mis excavaciones en Teotihuacán, específicamente en Teopancazco, se ubican estos contadores que han recibido el nombre de tejos o piezas de juego, sugiriendo así su uso en juegos diversos. Sin embargo, mi nueva lectura propone que son medios para administrar la mano de obra multiétnica que trabajaba en el centro del barrio y que estaba organizada por etnicidad, jerarquía y oficio”, expresó Linda Manzanilla.

Dichas rodelas, detalló la también investigadora del Instituto de Antropológicas de la UNAM, están hechas de materias primas como cerámica, pizarra, concha, mica, y la mayoría tiene un tamaño de dos a tres centímetros de diámetro con un grosor de uno a dos centímetros.

Los tamaños que destacan son las rodelas pequeñas, medianas –que constituyen la mayoría– y las grandes. También, dijo, se hallaron completas, en mitades y fracciones. “Planteo la hipótesis que la materia prima determinaba el estatus del personal que llevaba la rodela, el tamaño aludiría a la organización dentro de las cuadrillas de trabajo y las fracciones, posiblemente, a raciones para diferenciar a la población por edad, etnia o trabajo”.

Linda Manzanilla comentó que hay tres interpretaciones posibles sobre las fracciones, ya que se presume ser raciones para tres grupos: hombres, mujeres o niños, para trabajadores teotihuacanos, veracruzanos y poblanos-tlaxcaltecas o para trabajadores eventuales, de tiempo parcial o tiempo completo.

De esas hipótesis, la especialista considera que el motivo de etnicidad es el más evidente, ya que en excavaciones hechas en Xalasco, ubicado en Huamantla, Tlaxcala, encontró cuartas partes de tejos, lo que indica que esos cuartos de fragmentos pudieron representar a los tlaxcaltecas, mientras que las otros pueden corresponder a los tres grandes grupos que predominaron en Teopancazco: teotihuacanos, los provenientes del corredor poblano-tlaxcalteca y los que venían de la llanura costera del Golfo de México.

“En 2008 hallamos en Xalasco varias fracciones de rodelas sobre todo cuartos y mitades, además de rodelas completas. Encontramos un total de 203 tejos de los cuales, sólo el 11% están completos, 16% son mitades y el resto son cuartos; en cambio en Teopancazco, de las 530 rodelas, 81% son completas y sólo 12% son mitades”, apuntó.

Por lo tanto, añadió, son indicios de que los implementos administrativos del barrio teotihuacano estaban involucrados con el control de personas y mano de obra, a diferencia de las primeras civilizaciones de cercano oriente, en donde la tecnología desarrollada servía para administrar bienes, lo cual habla de la cosmovisión administrativa de la gran ciudad que fue Tenochtitlán.

TORTILLAS. La integrante de El Colegio Nacional también comentó que la equivalencia entre las rodelas y las representaciones de tortillas resultan evidentes, pues en excavaciones realizadas en un conjunto multifamiliar teotihuacano durante la década de los 80, encontró un incensario tipo-teatro con tejos acompañados de tortillas junto con mazorcas de maíz, calabazas, flores de calabaza, tamales y algodón.

“De ahí la hipótesis de que estos contadores se pudieron haber trocado por raciones de tortillas para diferentes categorías de personas que trabajaban en el centro de barrio y que también pudieron servir de plantillas de círculos en otros materiales más blandos y propios de la artesanía”, señaló.

Pero como parte de la investigación, indicó que han descubierto otros tipos de contadores como: biconos, conos, falanges y esferas, y aunque éstas últimas se interpretan como proyectiles de cerbatanas y con fines de cacería de aves pequeñas, Linda Manzanilla comenta que en Teopancazco hallaron 251 hechas de barro que pudieron fingir como tejos.

“Quizás pudieron servir tanto como proyectiles como para referir a quienes abastecían de cardenales, patos, gallaretas, codornices, halcones, águilas, águilas pescadoras, búhos, zopilotes y otras aves pequeñas y medianas”.

En cuanto a las falanges, las hallaron asociadas a pigmentos y cosméticos, particularmente en los dos entierros principales de Teopancazco y sobre los conos y biconos, aún desconocen su significado pero la investigadora sugiere que obedezca a una asociación con raciones de líquidos.

Por último, Linda Manzanillo recordó que el barrio multiétnico teotihuacano que ha estudiado desde hace más de 20 años, era una delegación en donde se organizaban caravanas hacia la zona de Nautla, en Veracruz, para obtener mano de obra especializada, mantas de algodón y animales marinos, al igual que pigmentos, cosméticos y cerámica foránea proveniente del corredor poblano-tlaxcalteca.

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