Reforma Constitucional

Referéndum de las reformas podría ser el 4 de octubre de 2020: Panamá

Tribunal Electoral esta preparándose para el referéndum constitucional del próximo año, que tendrá un costo aproximado de US$ 19 mlls.

jueves, 7 de novembro de 2019

El primer domingo del mes de octubre del año venidero es la fecha estimada por el Tribunal Electoral (TE) para la realización del referéndum popular sobre las reformas constitucionales, aprobadas en la primera legislatura de la actual Asamblea Nacional. Así lo informó a La Prensa, el magistrado Eduardo Valdés Escoffery.

El funcionario explicó que esta consulta popular podría tener un costo de 19 millones de dólares, que no están incluidos en el presupuesto de la institución, por lo que se tendría que solicitar un crédito adicional para la realización del evento.

El magistrado Valdés Escoffery acotó: “Estamos estimando que la Asamblea Nacional aprobará el segundo acto constitucional en el mes de abril de 2020, y que coordinará con el Tribunal Electoral la fecha del referéndum, la que no puede ser ni antes de 3 meses ni después de 6 meses a partir de la fecha en que aprueben el segundo acto constitucional”.

Una innovación que distinguiría este referéndum constitucional de los anteriores –celebrados en 1992 y 1998– es que según Valdés Escoffery se votaría por temas y no se amarraría toda la consulta a un “ SÍ o No”.

El TE, entre el desafío de dos procesos de reformas

La mecánica de la democracia requiere de una preparación permanente y de mucha planificación. El respeto y la confianza de los ciudadanos en el gobierno depende de su legitimidad, la cual descansa sobre elecciones democráticas y transparentes.

Una justa electoral usualmente enfrenta, cada cinco años, a candidatos y candidatas de distintos colectivos y de libre postulación, en una competencia para obtener cargos de elección, y así ejercer funciones políticas y de gobierno.

En el referéndum sobre las reformas constitucionales, los principios de la competencia electoral tienen una orientación distinta. Las propuestas son el centro del debate, y la deliberación del ciudadano-votante busca una combinación de propósitos, desde favorecer su bienestar, hasta castigar al gobierno de turno.

Ante esto es clave entender el rol que desarrolla el Tribunal Electoral (TE) frente al referéndum, al igual que las consideraciones que pueda tener relativas a las elecciones generales de 2024.

El más experimentado de los magistrados de TE, Eduardo Valdés Escoffery, explicó a La Prensa la dinámica de la planificación y preparación que debe realizar la institución rumbo al referéndum:

“El TE está, tentativamente, utilizando solo para fines de su organización interna, el domingo 4 de octubre; pero la decisión de la fecha es de la Asamblea Nacional. Ya hemos activado el PLAGEL [Plan General de Elecciones] para el referéndum (que se llamaría PLAGER) y estamos trabajando en toda la reglamentación aplicable a un evento de esta naturaleza porque nuestro fuerte ha sido evitar la improvisación y estar preparados para los diferentes escenarios”.

El estimado del costo del referéndum, según Valdés Escoffery, sería de unos 19 millones de dólares, los que no están incluidos en el presupuesto de la institución para el próximo año, por lo que el TE deberá efectuar una solicitud de crédito presupuestario ante la Asamblea Nacional para obtener estos fondos.

La experiencia histórica de Panamá en la era democrática ha sido el rechazo de las propuestas de reformas constitucionales, como ocurrió en 1992 y 1998.

El magistrado aclara que: “Los intentos de reformar la CP [Constitución Política] en 1992 y 1998, amarraron todas las propuestas [...], y ello sacrificó las propuestas no controversiales frente a las que tenían respaldo popular.”

Para superar lo anterior, el TE considera que las reformas deben ser votadas por preguntas temáticas. “La práctica latinoamericana más reciente ha estado ofreciendo a la ciudadanía diversas preguntas por temas, de manera que los electores tengan la opción de avanzar con las reformas que sí desean y negar las demás”, afirmó el magistrado Valdés Escoffery.

Debido a que el referéndum no es un proceso en el cual haya mayores complicaciones, tales como múltiples candidaturas y variedad de cargos de elección, el TE está considerando la introducción de algunas innovaciones, entre ellas, el voto adelantado por internet y aumentar las mesas de voto electrónico en Atlapa. La institución también analiza otras posibles innovaciones que faciliten el ejercicio cívico de los ciudadanos, dentro de un marco de integridad y transparencia.

Una de las propuestas de reforma constitucional buscaba convertir al TE en un Tribunal Supremo Electoral, pero la iniciativa fue retirada en la Asamblea Nacional. Al respecto, el magistrado Valdés Escoffery explica que: “No es relevante que no se le quiera poner Supremo al TE en Panamá. Queríamos equipararnos a la denominación de los tribunales electorales de Centroamérica, y algunos de Suramérica.”

Esa no es la única aspiración constitucional del TE, como indica el propio magistrado: “La independencia económica y presupuestaria del TE; la paridad de género que planteó la Concertación, la estabilidad de las normas electorales antes y después de las elecciones, como tiene Costa Rica desde 1946, pero hemos planteado otras reformas para elevar a rango constitucional las normas legales sobre el traspaso de la Fuerza Pública al TE, y los delegados Electorales; dos instituciones exitosas que deben estar garantizadas por nuestra Carta Magna”.

El referéndum sobre las reformas constitucionales y el contenido de estas propuestas en materia electoral, no son las únicas preocupaciones del TE. En 2020 corresponde la activación de la Comisión Nacional de Reformas Electorales, la entidad en la que participan todos los partidos políticos, algunos representantes de la sociedad civil, y la institucionalidad electoral panameña (TE y Fiscalía General Electoral), para considerar la redacción de las reglas que regirán las elecciones generales de 2024. Esta Comisión preparará un proyecto de Ley que luego será debatido en la Asamblea Nacional.

Para el magistrado Valdés Escoffery las prioridades para el proceso de reformas electorales son: “...la recalendarización de las actividades del proceso para adelantarlas, de manera que para el 31 de diciembre del año anterior al de las elecciones, ya todos los candidatos estén en firmes y libres de procesos de impugnación, para que puedan aprovechar plenamente el período de campaña que finalmente se apruebe”.

El año 2020 promete ser determinante para la democracia panameña y el TE será un protagonista de los dos procesos de reformas que enfrenta el país.


(Publicado por La Prensa - Panamá, 6 noviembre 2019)
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