martes, 13 de junho de 2017

PL Bancos

Gobierno ingresa cambios a ley de bancos que fortalecerán al sector frente a eventuales crisis : Chile

Como una noticia histórica catalogaron en el Gobierno el ingreso del proyecto de Ley General de Bancos al Congreso, iniciativa que modifica la actual legislación del sector para llevarla a nuevas exigencias internacionales. Esto se venía esperando hace varios meses y, de hecho, los cambios habían sido anunciados en reiteradas oportunidades. Distintas versiones del Chile Day fueron la instancia para que los titulares de Hacienda anunciaran las mejoras en esta dirección. La primera vez fue el ex jefe de las finanzas públicas Alberto Arenas, en el evento de octubre de 2014.

Acompañada del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés y del superintendente de Bancos, Eric Parrado, la Presidenta Bachelet firmó ayer la iniciativa que entrará al Congreso por la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

El proyecto tiene tres ejes: la incorporación de Basilea III (mayores requerimientos de capital); el cambio y fortalecimiento del gobierno corporativo del regulador bancario a través de la Comisión de Mercado Financiero (CMF); y la actualización de algunos elementos de resolución bancaria.

"Estamos firmando un proyecto muy esperado, que nos permita actualizar nuestra regulación bancaria siguiendo las mejores prácticas internacionales. Comenzaremos con el traspaso de las funciones que desempeña la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif) a la Comisión para el Mercado Financiero. Así tendremos una institucionalidad eficaz y moderna que nos permita estar mejor preparados para responder ante los nuevos desafíos que el explosivo desarrollo de los mercados nos vaya presentando", sostuvo la Presidenta Bachelet.

El regulador también celebró la iniciativa. "Es una reforma bastante importante en décadas, dado que los últimos cambios se hicieron en 1997, cambios menores, y los cambios sustanciales fueron después de la crisis bancaria de los años 80, que fue la reforma del 86. Por lo tanto, esta reforma va a representar uno de los cambios más grandes en las últimas décadas", dijo Parrado.

1 Se elevan las exigencias de capital

Con la iniciativa se mantiene el nivel mínimo de patrimonio efectivo de los bancos en un 8% de los activos ponderados por riesgo ("APR"). Por su parte, el requisito mínimo de capital Tier 1 aumenta de un 4,5% a un 6% de los APR.

Se incorpora un colchón de conservación de 2,5% de los APR, por sobre el mínimo establecido, el cual deberá estar conformado por capital básico.

Además, se incluye una exigencia de capital adicional de carácter contracíclico, llamado buffer contracíclico . Dicha reserva debe ser fijada por el Banco Central con un máximo del 2,5% de los APR. Al igual que en el caso del colchón de conservación, el incumplimiento de esta exigencia tendrá como consecuencia que el reparto de utilidades quede sujeto a limitaciones.

Se entrega también a la CMF la facultad para establecer exigencias de capital adicionales a aquellas instituciones de importancia sistémica, de hasta un 3,5% de los APR. En el sector había preocupación porque se plantearan las mismas exigencias capital a los bancos de menor tamaño.

Según el ministro Valdés, BancoEstado requeriría US$ 1.000 millones.

Se establecerá, además, un período de transición para cumplir con los nuevos requerimientos de capital.

2 Nuevo regulador en reemplazo de la SBIF

El proyecto pretende permitir la transición hacia un regulador que cuente con una visión general y sistémica. Esta etapa supone la incorporación de la SBIF a la recién aprobada CMF.

3 Resolución bancaria en caso de riesgo

El proyecto incorpora un "plan de regularización" como una herramienta para normalizar la situación de un banco respecto del cual existen indicios de problemas financieros o en su administración, y de esta forma evitar que el banco caiga en situaciones de insolvencias que conduzcan a su liquidación.

Medidas como estas buscan evitar situaciones como la que ocurrió recién en España al Banco Popular.

4 Otras modificaciones

La iniciativa propone un aumento de 108 UF a 200 UF el límite de las obligaciones en un mismo banco que quedarán cubiertas por garantía estatal. Además, el monto total del beneficio para una misma persona en todo el sistema se aumenta a 400 UF.

El proyecto también sube las exigencias que deberán cumplir los directores de bancos. No podrán desempeñarse como tales aquellas personas que hayan incurrido en conductas graves que hubieren puesto en riesgo la estabilidad de la institución en la que se desempeñaban, o bien, la seguridad de los depositantes, en el caso de un banco.

Industria valora anuncio, pese a mayores exigencias"No nos asusta porque es una legislación que se implementará paulatinamente; los actores podrán ajustarse (a los requerimientos de capital)". Eduardo Ebenspenger, gerente del banco de Chile

"Es una buena noticia para el sector y el país. Por los cálculos que hemos hecho, Santander
El proyecto llevaba discutiéndose mucho tiempo, por lo que el ex superintendente de Bancos Guillermo Ramírez valora su envío al Congreso. "No hay tantas cosas por discutir, porque se trata más bien de una puesta al día técnica de los avances a nivel internacional en este materia", señala. Hay que tener en cuenta que muchas de las cosas sobre Basilea III que contempla el proyecto (ver recuadro) ya se venían aplicando en la práctica por la vía normativa y de supervisión, observa.

Ramírez prevé que un punto de discusión será la mayor exigencia de capital primario para la banca que, en su opinión, la cumplen gran parte de las instituciones chilenas, aunque algunos bancos están un poco apretados y ahí habrá que discutir los períodos de ajuste. Personalmente partidario de mantener la autoridad unipersonal de la Superintendencia de Bancos (SBIF), que hoy tiene como contrapeso al Banco Central en ciertas decisiones cruciales, estima que la modernización institucional de la supervisión, que da lugar a un organismo superior como es la Comisión para el Mercado Financiero, que ofrecerá distintas opiniones.

"La gracia del cambio que ha propuesto y firmado la Presidenta es que no significa un cambio radical en todas las cosas que se han hecho hasta ahora en el sistema financiero, sino que significa formalizar una serie de elementos que ya se venían trabajando", dice Gustavo Arriagada, ex superintendente de Bancos. "El Poder Legislativo nos va a poner al nivel de los estándares internacionales. Nuestra falencia era que no nos reconocieran que varios elementos ya operaban en la industria chilena", agrega.

Arriagada confiesa que originalmente era partidario de mantener la autoridad unipersonal en la SBIF, pero recibió argumentos -que ahora comparte- en el sentido de que desde la crisis del 81 el negocio bancario se ha transformado en una actividad muy compleja, con áreas ingenieriles interconectadas con otras industrias. Opina, por ejemplo, que el perímetro regulatorio es un tema que hay que conversar con otras industrias y formas financieras de movilidad del capital presentes en la economía chilena y mundial, y hay que recoger las experiencias en una decisión más bien colegiada, como lo propone el proyecto de ley.

En un comunicado, el Banco Central anunció que acompañará la discusión de este proyecto de ley en su trámite legislativo, aportando los elementos que sean necesarios para contribuir a su análisis.

CulminaciónCon el proyecto se termina de fortalecer lo que desde 1982 hasta ahora ha permitido no caer en algún problema sistémico en la banca chilena, dice el ex superintendente Gustavo Arriagada.Los acuerdos de Basilea
Los Acuerdos de Basilea son los consensos y recomendaciones sobre regulación bancaria emitidos por el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria (CBSB). Reciben su nombre a partir de la ciudad de Basilea, Suiza, donde el Comité mantiene su secretariado en la sede del Banco de Pagos Internacionales.

Actualmente existen tres acuerdos de Basilea, que han evolucionado en el tiempo y que tienen como objetivo reducir al máximo el endeudamiento de las entidades financieras y garantizar la capacidad de respuesta ante el riesgo operacional, de crédito y de mercado.

El primer acuerdo (Basilea I) se firmó en 1988 y estableció principios básicos en los que debía fundamentarse la actividad bancaria, como el capital regulatorio, requisito de permanencia, capacidad de absorción de pérdidas y de protección ante quiebra.

El acuerdo Basilea II fue aprobado en 2004 y el Basilea III, en diciembre de 2010, el que buscó hacer frente a la crisis financiera que explotó en 2009.

(Publicado por El Mercúrio - Chile, 13 junio 2017)
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