Fondos Buitre

Argentina entre la cruz y la espada : EE.UU. rechaza que La Haya dirima el juicio y el juez Greisa advierte con desacato si no paga la deuda

La demanda de Buenos Aires contra Washington solo iba a ser abordada por el tribunal internacional en caso de que el Gobierno de Obama lo aceptara

lunes, 11 de agosto de 2014

No será el Tribunal Internacional de La Haya el que dirima si EE.UU. ha violado la soberanía de Argentina por el fallo definitivo de un juez de Nueva York, Thomas Griesa, que el pasado 30 de julio bloqueó al país sudamericano el pago de la deuda reestructurada en 2005 y 2010 hasta que abone lo que debe desde 2001. Agotadas todas las instancias de apelación dentro del sistema jurídico estadounidense, el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner había presentado el pasado jueves una demanda ante La Haya. Pero el tribunal solo podía aceptarla en caso de que el Ejecutivo de Barack Obama reconociese esa jurisdicción para este pleito en particular. Fuentes del Departamento de Estado de EE UU anticiparon el pasado viernes que la rechazarán.

"No consideramos al Tribunal Internacional como el foro adecuado para atender la situación de la deuda de Argentina", dijo un portavoz del departamento que conduce John Kerry ante la consulta de corresponsales argentinos en EE UU. "Volvemos a exhortar a Argentina a que negocie con sus acreedores para resolver los asuntos pendientes", añadió el portavoz.

El Gobierno del demócrata Obama se había involucrado en un principio en el juicio de los fondos buitre, incluido el del financista republicano Paul Singer, contra Argentina para advertir sobre el impacto negativo que un fallo a favor de los acreedores litigantes tendría en futuras reestructuraciones de deuda de otros países. Se supone que la sentencia alentará que en los canjes de bonos los inversores tiendan a apostar por la vía judicial en lugar de aceptar una refinanciación. Pero tensiones entre Washington y Buenos Aires por otros asuntos llevaron a que finalmente el Gobierno de Obama desistiera de presentarse en el caso. Ahora que el fallo de Griesa ha quedado firme, después de que en junio pasado el Tribunal Supremo de EE UU rechazara involucrarse en el asunto, el Ejecutivo estadounidense no acepta cuestionamientos al Poder Judicial de su país en la corte con sede en Holanda.

Un portavoz del Departamento de Estado de EE UU anticipa que su país rechazará el pleito en un foro "inadecuado"

Uno de los abogados argentinos ante La Haya, Marcelo Kohen, sostiene que, aunque EE UU rechace esa jurisdicción, el conflicto entre los dos países no se resuelve y Washington debería proponer una alternativa para su solución. "Argentina planteó en su demanda que si EE UU no acepta la competencia de la corte de La Haya, tiene que formular una propuesta alternativa de mecanismo de solución de la controversia. Los Estados tienen la obligación de resolver sus controversias por medios pacíficos, como lo establecen la Carta de la ONU y de la OEA (Organización de Estados Americanos). Tiene que haber al menos negociaciones entre los dos gobiernos para intentar resolver esta cuestión", declaró Kohen

Pago obligado

El Ministerio de Economía de Argentina afirmó la noche del viernes que el país ha realizado el pago obligatorio de su deuda soberana reestructurada, horas después de que el juez que interviene en el caso amenazó con declarar al país en desacato si no deja de hacer tales declaraciones.

El juez de distrito de Estados Unidos Thomas Griesa, quien supervisa la batalla legal del país sudamericano con sus acreedores de deuda incumplida, dijo en una audiencia en Nueva York a los abogados que representan a Argentina que el Gobierno ha hecho comunicaciones falsas y engañosas pese a que había ordenado suspenderlas.

Argentina, que cayó en el 2002 en una inmensa cesación de pagos de 100.000 millones de dólares, había asegurado en una comunicación legal publicada en periódicos de Estados Unidos que ya pagó su deuda y no tiene ninguna obligación pendiente.

Sosteniendo una copia del diario, Griesa dijo que si las comunicaciones falsas no se detienen, declararía al país en desacato.

"No hubo ningún pago", afirmó Griesa durante la audiencia.

Minutos después, el ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, en conferencia de prensa en Buenos Aires, criticó la audiencia diciendo que el juez "nuevamente no resolvió nada".

Argentina acusa a Griesa de favorecer a los fondos de cobertura que la demandan, liderados por NML y Aurelius.

"El juez Griesa continúa contradiciéndose a si mismo - y a los hechos evidentes - al sostener que Argentina no pagó", señaló el Ministerio de Economía en el comunicado.

"Sin embargo, fue el mismo juez Griesa quien en la anterior audiencia reconoció claramente que Argentina había cumplido con su obligación, y decidió mantener los fondos que son propiedad de los acreedores en el Banco de Nueva York hasta que la República le pague a los fondos buitres la suma de 1.600 millones de dólares", agregó el ministerio.

En tanto, una portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que Washington no permitiría que la Corte Internacional de Justicia de La Haya revise las acusaciones de Argentina de que las decisiones del tribunal estadounidense han violado su soberanía.

"Nosotros no consideramos a la CIJ como un foro apropiado para abordar los temas de la deuda de Argentina, y seguimos instando a Argentina a negociar con sus acreedores para resolver los temas restantes con los acreedores", dijo la portavoz en un correo electrónico.

Argentina pidió el jueves a la Corte Internacional de La Haya iniciar un procedimiento contra Estados Unidos por el caso judicial, pero la demanda sólo podía proceder si Washington aceptaba voluntariamente la jurisdicción de la corte.

Advertencia de desacato

El magistrado dijo el viernes a los abogados de Cleary Gottlieb, que representan a Argentina, que deben tratar de que el Gobierno deje de hacer declaraciones falsas. Para Griesa, el país sólo podrá decir que cumplió con sus obligaciones cuando compense a los "holdouts".

El juez aclaró que por ahora sólo estaba lanzando una advertencia, pero adelantó que podría endurecer su postura.

La nación sudamericana asegura que cumplió sus obligaciones al depositar 539 millones de dólares en las cuentas en Buenos Aires de su agente, el Bank of New York Mellon (BONY), para cancelar a fines de junio los intereses de un bono emitido bajo leyes extranjeras en las reestructuraciones del 2005 y el 2010.

Pero Griesa ordenó el bloqueo del pago porque Argentina no acepta cumplir con su sentencia de pagarle a los acreedores llamados "holdouts" unos 1.330 millones de dólares más intereses. Las partes aún no han logrado llegar a un acuerdo.

Argentina dio por cumplida la cancelación del cupón del bono y convocó a sus tenedores a presionar al BONY para que libere los fondos retenidos.

Jonathan Blackman, uno de los letrados que representan a Argentina, afirmó que su firma no estuvo involucrada en la notificación legal publicada en los diarios.

"Argentina es un país. Los países toman posiciones y decisiones. Estas no son necesariamente posiciones legales. Esto (por la notificación) fue una declaración de una posición para bien o para mal", dijo.

El Gobierno de la presidenta Cristina Fernández ha dicho que no puede cumplir con el fallo de Griesa porque quedaría expuesta a demandas judiciales hasta por 400.000 millones de dólares de los acreedores que se sumaron a dos reestructuraciones de deuda.

Más del 92 por ciento de la deuda impaga argentina fue canjeada y los tenedores de bonos aceptaron fuertes quitas. Una minoría rechazó los canjes de deuda y llevó al país a cortes internacionales para recuperar el valor total de los títulos.

Griesa ordenó la semana pasada a Argentina que retome las negociaciones con los fondos NML y Aurelius, que abandonó el miércoles de la semana pasada horas poco antes de que venciera el plazo final para cancelar el cupón de bonos reestructurados.

Argentina no ha aclarado si está dispuesta a volver a negociar con los demandantes, pero ha exigido la remoción del mediador judicial designado por Griesa porque considera que no ha sido imparcial. El magistrado rechazó el pedido.

"Siguiendo la instrucción de la Corte, he seguido trabajando para hallar una solución a los temas que dividen a las partes", dijo Pollack en un comunicado el viernes por la tarde.

"Como he indicado, es mi intención convenir y conducir nuevas negociaciones hasta que se alcance una solución, sin importar lo que tarde", agregó.

(Publicado por Página 12 y Agencias, 11 agosto 2014)
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